La presión migratoria de Marruecos sobre España se extiende también a Melilla tras los incidentes de Ceuta. El Gobierno ha cerrado la frontera del paso fronterizo de Beni Enzar, que sigue bloqueado. Cientos de viajeros de la Operación Paso del Estrecho permanecen a la espera de cruzar a Marruecos.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha cifrado entre 300 y 400 los migrantes que habrían conseguido acceder a la ciudad. La Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma ha contabilizado 130 personas las que consiguieron acceder.
Unas 60 personas recibieron atención médica, principalmente por fracturas y heridas abiertas, de las cuales tres fueron trasladadas al hospital y la mayoría fueron dadas de alta durante la noche, y entre ellas tres agentes, dos de la Policía Nacional y uno de la Guardia Civil.
La delegada está valorando una petición de recursos materiales y humanos tanto de Guardia Civil como de Policía para hacer frente a la situación en caso de que pudiera volver a repetirse, si bien ha dejado claro que la capacidad de respuesta de anoche fue “máxima” porque hubo incluso agentes voluntarios que doblaron turnos.