La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha entregado este jueves sus reconocimientos anuales en el Senado, donde su presidenta, Lucía Ruiz, ha reivindicado que las víctimas no son "patrimonio de ningún partido" y que su memoria y dignidad deberían ser objeto de "un compromiso de Estado" ajeno a cambios de Gobierno, mayorías parlamentarias e intereses políticos.
La asociación ha distinguido un año más a quienes luchan por la defensa de una memoria del terrorismo justa, veraz y perpetua con su premio "Verdad, memoria, dignidad y justicia" que en esta XIV edición ha recaído en la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Premiados
Además, se han entregado una decena de cruces de la dignidad, que han recibido, entre otros, la presidenta de Extremadura, María Guardiola; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida; la jefa superior de Policía Nacional del País Vasco, María Teresa Herráez; o, a título póstumo, el exfiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo, fallecido el pasado mes de junio.
Compromiso de Estado con las víctimas
Ahora bien, la AVT ha vuelto a condenar la "normalización" de los pactos del Gobierno con EH Bildu sin que haya habido una condena inequívoca por parte de esta formación de la injusticia de ETA.
"No se trata de cuestionar las reglas democráticas", ha continuado la presidenta del colectivo, sino de que ningún acuerdo político relegue la verdad, la memoria, la dignidad o la justicia de las víctimas a un segundo plano.
"Las víctimas no pedimos privilegios, pedimos que se cumpla la ley. No pedimos que los terroristas permanezcan en prisión ni un día más de lo que legalmente les corresponde, pero tampoco aceptamos que se les concedan beneficios sin comprobar rigurosamente que cumplen los requisitos establecidos, entre ellos la colaboración con la justicia", ha instado.
En este sentido ha mostrado su preocupación por el cambio anunciado por el Gobierno Vasco respecto a la información que facilita a las asociaciones de víctimas sobre las decisiones penitenciarias.