Los hogares españoles han superado por primera vez los niveles de renta mediana registrados en 2001, en un contexto marcado por el impulso de la creación de empleo, aunque la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera.
La 'Encuesta Financiera de las Familias', publicada este jueves por el Banco de España, refleja que la renta mediana en 2023 superó por primera vez el nivel de 2001, máximo en el periodo observado con esta publicación --que se elabora desde 2002, con carácter bienal desde 2020--.
Por el contrario, y a diferencia de la renta, la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera, pese a haber registrado un crecimiento entre 2022 y 2024, según el informe del Banco de España.
La encuesta del Banco de España hace una comparativa entre los datos de 2022 y 2024, un periodo marcado por una sucesión de perturbaciones de naturaleza muy diversa, que condicionaron de manera significativa la evolución de la actividad, los precios, las condiciones de financiación y, en último término, la situación económica y financiera de los hogares.
Tras un periodo caracterizado por el encarecimiento de la energía y de otras materias primas y por el notable repunte de la inflación, en 2024 se consolidó una fase de crecimiento relativamente robusto, desinflación gradual y relajación de las condiciones financieras, aunque en un entorno internacional todavía complejo e incierto.
En este contexto, la renta anual media de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros, que suponen un aumento del 4,6% y del 7,8%, respectivamente.
Estos aumentos implican una firme recuperación de la tendencia de crecimiento observada en el período 2013-2019, tras el parón registrado entre 2019 y 2021.
En este sentido, cabe destacar que en 2023 se superó por primera vez el nivel mediano de renta correspondiente a 2001, el primer año disponible en la serie recogida por la encuesta para la renta anual.
EL MAYOR AUMENTO DE RENTA SE CONCENTRA EN LA PARTE INFERIOR
Por grupos de hogares, la renta mediana y la renta media aumentan para el conjunto de los hogares, si bien con una intensidad desigual según el grupo considerado.
Por nivel de renta, destaca el crecimiento de la mediana en los tramos bajos e intermedios de la distribución: aumenta un 14,6% en el 20% inferior, un 9,4% entre los percentiles 20 y 40, un 7,8% entre los percentiles 40 y 60 y un 5,2% entre los percentiles 60 y 80.
En los grupos de renta alta, el crecimiento es más moderado, de hecho, en la decila superior, la mediana incluso desciende un 1,4%, aunque la media sigue aumentando, en concreto un 1,6%.
Por edad, los incrementos de renta entre 2021 y 2023 son especialmente importantes en los hogares más jóvenes y en los de mayor edad: entre los menores de 35 años, la mediana crece un 6,2%, mientras que entre los mayores de 74 años los aumentos son del 10,7% y del 12,9% para los que están entre 65 y 74. Por situación laboral, la evolución también es dispar.
La mediana aumenta un 3,2% entre los hogares cuyo cabeza de familia es asalariado, un 1,9% entre los encabezados por trabajadores por cuenta propia y un 11,2% en aquellos con cabeza de familia jubilado. El aumento más intenso se observa, no obstante, entre los hogares cuyo cabeza de familia es inactivo o parado, para los que la mediana crece un 17,3% y la media un 14,2%.