Las agendas incautadas por la Policía al empresario amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez demuestran el tráfico con oro y petróleo de Venezuela por la trama de tráfico de influencias que lideraba el ex presidente. Los documentos incluyen un plan de negocios con ramificaciones en el régimen chavista, sobre los presos políticos o la repatriación a España del ganador de las elecciones Edmundo González. El papel de mediador de Zapatero escondía un entramado de negocios lucrativos detrás.
Las agendas manuscritas del testaferro de Zapatero, Julio Martinez, están siendo un filón para los investigadores.
Una negra, serigrafiada con el nombre Plus Ultra, la otra azul. En ellas el socio de Zapatero tenía anotadas diferentes líneas de negocio con el gobierno chavista, sobre petróleo, oro y níquel, con sus correspondiente comisiones.
Varias veces aparece escrita la letra Z, los investigadores tienen claro que hace referencia al expresidente del Gobierno.
Dos agendas con más de 150 páginas escritas con menciones expresas a Nicolás Maduro, gestiones con presos políticos como Rocío San Miguel o el yerno de Edmundo Gonzalez o sobre su salida a España.
Pero en las agendas también figuran sus negocios opacos en Venezuela.
En un documento titulado 'temas de interés' hay un plan de negocio del petróleo. En rojo y entre paréntesis el porcentaje de su comisión, un 10%.
También escribe sobre minería, "rodio no se declare, loma de niquel" y las siglas CVM que se refieren a la empresa estatal que controla el oro y "muy importante Bandes debe estar disimulado" en referencia al banco estatal venezolano, a través del que parece canalizaban las mordidas.
No faltan las menciones a Huawei.
En las agendas aparecen varias menciones a Z, que para los investigadores es Zapatero y varios de sus compañeros del PSOE como Gaspar Zarrías, Magdalena Álvarez o Francisco Caamaño.