Illa defiende que no hay oscurantismo ni improvisación en datos de Covid-19

Illa defiende que no hay oscurantismo ni improvisación en datos de Covid-19

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha negado este jueves nuevamente que el Gobierno esté ocultando las cifras de fallecidos o de positivos del Covid-19, tras el cambio de sistema en el recuento de datos o el informe del Sistema de Vigilancia de Mortalidad Diaria (MoMo), que ha detectado un exceso de muertes durante la pandemia de 43.000 personas mientras los datos oficiales muestran una cifra de 28.000 fallecidos.

Durante su comparecencia semanal en la Comisión de Sanidad del Congreso por la crisis del coronavirus, el ministro ha explicado en primer lugar que los datos tanto de las muertes contabilizadas oficialmente como del MoMo provienen "del Gobierno de España". "Voluntad de ocultación no hay cuando son datos que proporcionamos desde el propio Gobierno", ha argumentado.

Illa ha reconocido que se ha producido un "incremento importante" en la mortalidad esperada en el MoMo, que recibe la información directamente de los registros civiles, pero ha puntualizado que no está del todo claro "si toda esa mortalidad es debido al Covid-19 o no", tal y como ha manifestado en alguna ocasión el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón. En cualquier caso, el ministro se ha mostrado abierto a realizar estudios sobre la mortalidad del virus una vez finalice la pandemia, para obtener un dato más cercano a la realidad. "Esto es habitual que se haga, somos los primeros interesados en hacer estos estudios. En su momento haremos los estudios que nos recomienden los expertos", ha apuntado.

El ministro ha continuado su intervención reivindicando que "no hay confusión en los datos". "No hemos cambiado siete veces de criterio, hemos ido adaptando, afinando y puliendo la definición de casos. Hemos ido ampliando la definición de caso y los criterios para proporcionar los datos. En la fase de desescalada había que dar un tipo de información distinta para monitorizar la adecuada transmisión de la epidemia. Nos permiten ser mucho más precisos, distinguir entre diagnosticados e inicio de síntomas. Quizá hubiera sido más cómodo mantener estos datos, pero los técnicos me dijeron que para esta etapa era necesario este cambio", ha argumentado. "Puede haber algunas cosas a mejorar, pero no hay oscurantismo ni improvisación. Este cambio lo expliqué aquí hace dos semanas", ha insistido.

En cuanto al cómputo de los fallecidos, ha reivindicado que se siguen "los criterios" de las organismos internacionales como el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, que se contabiliza de forma oficial a los fallecidos que han dado positivo en la prueba diagnóstica del COVID-19, y no en aquellas que solo presenten síntomas compatibles. "Lo seguiremos haciendo así", ha avanzado.

Por otra parte, el ministro ha defendido que el Ministerio de Sanidad ha publicado "todos los informes" científicos sobre la pandemia, y que en ningún caso se han retirado de su web, sino que simplemente se han actualizado por otros. "Son informes científicos cuya información se va actualizando con datos son ahora mucho más precisos. Cosas que el 7 de marzo figuraban como recomendaciones hoy han variado. Si este informe estuviera en la web puede llevar a errores de los ciudadanos", ha afirmado, instando a cualquier grupo político que pida un determinado informe si quiere acceder a él. "No hemos borrado ni alterado ningún informe. Si tiene dudas sobre uno en particular hágamelo saber. Hay un cumplimiento estricto de la legislación en el Ministerio de Sanidad. Creo que paso la prueba de transparencia con holgura si los comparamos con otros responsables de las comunidades autónomas o de otros países", ha esgrimido a la diputada popular Cuca Gamarra.

Por otra parte, el ministro ha afeado al diputado de Vox Juan Luis Steegmann que haya llamado "virus chino" al SARS-CoV-2, causante del COVID-19. "El virus tiene un nombre científico y es como le debemos de llamar. No nos enfrentamos a un grupo social ni a un determinado territorio del mundo. Nos enfrentamos a un virus muy peligroso", ha señalado Illa.