Guardias civiles relatan en el juicio del procés las agresiones y lesiones que sufrieron el 1-O

Guardias civiles relatan en el juicio del procés las agresiones y lesiones que sufrieron el 1-O

Varios guardias civiles han relatado al tribunal del procés que tuvieron que salir corriendo "aceleradamente" de algunos centros electorales el 1-O porque los ciudadanos les perseguían por las calles "encolerizados" hasta que los agentes abandonaban los municipios en sus coches.

Sus declaraciones cierran las testificales de los guardias civiles que intervinieron la jornada del referéndum, ya que ahora será el turno de los policías nacionales que actuaron el 1-O.

"Salí corriendo, porque temí por mi integridad física"

Los últimos guardias han descrito cómo se vieron forzados a abandonar "con un sentimiento de miedo" muchos centros electorales a la carrera tras ser agredidos y perseguidos por la "masa".

Eso sucedió en el Ayuntamiento de Garrigàs (Gerona), donde un guardia civil ha contado cómo le dieron un puñetazo con un manojo de llaves mientras sus compañeros recibían patadas, por lo que tuvieron que retirarse a la carrera en busca de los coches oficiales. "Salí corriendo, porque temí por mi integridad física", ha señalado.

"Nos perseguían hasta los mismos vehículos, salimos aceleradamente" ha dicho otro mientras que un tercero ha señalado que esa multitud de personas les persiguió "cara a cara"

"Nos persiguieron hasta que abandonamos el pueblo"

También ocurrió lo mismo en el instituto de Montroig del Camp (Tarragona). "Cuando nos subimos a los vehículos fueron detrás de nosotros, nos persiguieron hasta que abandonamos el pueblo durante unos 400 metros, nos iban empujando hacia las afueras de la población", ha explicado un agente.

Este mismo agente ha recordado cómo antes de correr fueron retrocediendo sin dar la espalda a la masa, porque tenían miedo de que les pudieran atacar: "Estaban encolerizados".

En algunos de estos lugares los agentes usaron esprays de defensa personal para "disuadir a la gente" y "evitar males mayores" porque estaban recibiendo "golpes a discreción", si no les llovía botella de agua, piedras y monedas, como ya relataron en otras sesiones sus compañeros que actuaron en otros puntos de Cataluña.

Y, como han venido apuntando la mayoría de guardia civiles, los que han declarado han vuelto a recordar que vieron a una pareja de mossos en los colegios, a veces "apoyados en una pared", pero que nunca les prestaron ayuda.