La Fiscalía pide 12 años de prisión para el preso que mató a su compañero en Soto del Real

La Fiscalía pide 12 años de prisión para el preso que mató a su compañero en Soto del Real

Comienza el juicio al preso que mató a su compañero de celda en Soto Del Real. Se trata de un joven experto en artes marciales y con trastorno múltiple de personalidad. La Fiscalía pide 12 años de prisión, ya que no considera la eximente de trastorno mental. Se trata de un experto en kickboxing acusado de matar con puñetazos y patadas, en la cárcel de Soto del Real (Madrid), a otro preso durante una pelea.

Un jurado Popular de la Audiencia de Madrid ha comenzado este lunes a juzgar a Jesús M. R. H. Los hechos tuvieron lugar a finales de 2018 cuando el acusado acaba de ingresar en Soto del Real. Tras regresar de la cena mantuvo una pelea con su compañero de celda, que era un preso de confianza para ayudar al agresor a su adaptación a la prisión.

Detenido por un intento de homicidio

El acusado fue enviado a prisión provisional tras ser detenido por un intento de homicidio tras una trifulca en el Metro de Madrid. También allí la emprendió a golpes, en esa ocasión con un vigilante de seguridad.

Según el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal le imputa un delito de homicidio y en concepto de responsabilidad civil reclama una indemnización de 456.500 euros para los familiares de la víctima.

Limitación moderada

El escrito de acusación subraya que el acusado fue diagnosticado con trastorno mixto de personalidad y que "en tal patología predominan los rasgos límites, paranoides y narcisistas que conllevan una marcada impulsividad con tendencia a descontrolarse ante situaciones no deseadas, distanciamiento emocional, escasa capacidad de introspección, justificación de comportamientos disfuncionales, suspicacia, recelo y desconfianza frente a terceros, crítica elevada ante las negativas de los demás y baja tolerancia a las contrariedades".

Esta patología, a juicio de la Fiscalía, no impide al acusado conocer la ilicitud de los hechos que protagoniza ni tampoco la de adaptar su conducta a dicho conocimiento. "No obstante lo cual, la suspicacia y el recelo, rasgos sobresalientes en su personalidad de base acentuaron su tendencia a la impulsividad reaccionando sin la adecuada reflexión previa, sufriendo en este sentido una limitación moderada en su capacidad de control conductual de impulsos frente a su compañero de celda en el momento en que surgió la disputa entre ellos", señala el escrito.

Claro ánimo de matar

El acusado, con "claro ánimo" de acabar con la vida del otro recluso, "comenzó a golpearle con puñetazos y patadas que fueron dirigidos a la zona de la cabeza y el cuerpo, sin darle opción si quiera a reaccionar".

La víctima cayó fulminada al suelo "sin posibilidad de defensa ninguna debido a la precisión y contundencia de los golpes propinados al ser el procesado diestro en técnicas de combate, habiendo estado en posesión de licencia federativa nacional de kickboxing y muaythay al menos durante los años 2016 y 2017".