Acebes afirma que habría "parado todo" si le hubieran comunicado problemas en Bankia

Acebes afirma que habría "parado todo" si le hubieran comunicado problemas en Bankia

Turno este lunes para el exministro del Interior y exconsejero independiente de BFA, Ángel Acebes, en el juicio por la salida a bolsa de Bankia. El que fuera consejero de esta entidad asegura que votó y aprobó las cuentas que presentó Deloitte. Nadie, dice, les advirtió de que hubiera algún problema o salvedad para no hacerlo. Tampoco, desde el Banco de España. Acebes, asegura además que cuando entró en el consejo ya se había producido la salida a bolsa de Bankia.

Acebes, ha asegurado que si Deloitte le hubiera comunicado la existencia de algún problema en las cuentas de Bankia de 2011, por más remoto que fuera, habría "parado todo en seco y pedido que se formulan como Dios manda". Así se ha defendido Acebes durante el interrogatorio por parte de su abogado en el marco del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Hanares (Madrid).

"Deloitte nunca nos dijo nada, si hubiese hecho alguna advertencia en la que dijera que la compañía no era viable, ¿alguien puede pensar que yo iba a correr el riesgo? Si a mí, mínimamente me hubiesen dicho que había un problema, paro todo en seco y se formulan (las cuentas) como Dios manda", ha asegurado el que también fuera presidente del comité de auditoría de BFA entre julio de 2011 y abril de 2012.

UPyD falseó la querella

El exministro del Interior ha asegurado que UPyD "falseó" la querella por las supuestas irregularidades en la salida a Bolsa de Bankia para acusarle aún habiéndose incorporado una semana después, y ha lamentado el daño reputacional que le ha supuesto su imputación, que ha llevado a su salida como consejero en Iberdrola.

Especialmente crítico se ha mostrado con Andrés Herzog, que llegó a dirigir la formación y que ahora representa a la acusación popular de la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), por haber aportado un documento fechado "siete meses después" del debut bursátil, y por tanto, de su entrada a fin de amparar las acciones legales contra él, ha indicado Acebes.

"Saca de la lista a Virgilio Zapatero, exministro socialista y compañero de la que fuera su líder por aquellos momentos, Rosa Díez, y a mi me mete aquí".

Daños personales muy graves

En este sentido, ha lamentado que todo este "reproche penal", que se extiende ya por un periodo de seis años, le haya generado perjuicios personales, profesionales y morales "muy graves". "Incluso este mes tengo que dejar un consejo de administración por estar aquí. Cometieron una falsedad y es por eso que estoy yo aquí", ha criticado el exministro.

En opinión de Acebes, que sólo ha respondido a preguntas de su letrado, no existe ningún reproche penal del cual sea responsable en tanto que su llegada a BFA-Bankia se produjo el 27 de julio de 2011, seis días después de la salida a Bolsa, una vez "ya se había producido el SIP (fusión fría), la aprobación del folleto, la operación, y se habían aprobado las cuentas semestrales".

Cuentas no preocupantes

Acebes ha explicado que sobre las cuentas de 2011, que fueron presentadas ante el Banco de España sin auditoría, no existía "el más mínimo indicio de preocupación". En su opinión, si el auditor externo hubiera tenido alguna objeción, les habría notificado por escrito la existencia de alguna salvedad, tal y como obligaba la ley española.

De hecho, el exministro ha subrayado el hecho de que poco después de que Deloitte informara sobre sus avances en la realización del informe de auditoría, en el que "solo apuntaba la existencia de aspectos relevantes con necesidad de análisis con la dirección", dimitiría para irse al consejo de administración de Iberdrola.

"Sabiendo que me iba a los pocos días, que ya no iba a cobrar como consejero de BFA, ¿cómo iba a poner en riesgo mi futuro personal y profesional?, ha apostillado Acebes, añadiendo que Deloitte solo dijo que necesitaba una planificación fundamentalmente sobre la valoración de la participación de Bankia y sobre la recuperabilidad de los activos fiscales diferidos.