Qué le gustaba un suicidio a los románticos

El Romanticismo fue un movimiento artístico y literario que se desarrolló en Europa en los primeros años del siglo XIX. La periodista de Telemadrid Mar Trujillo nos cuenta algunas características de este movimiento.

Principalmente, lo que definía a este movimiento era la inestabilidad, la primacía de los sentimientos y las emociones frente al racionalismo ilustrado, el ansia de libertad, el rechazo a las normas... Vamos, algo parecido a ser un adolescente.

Como a los románticos el mundo cotidiano les parecía gris y mediocre, los hombres románticos estaban inmerso en una angustia constante y en la melancolía del día a día. Dentro de este movimiento, apareció la temática del suicidio y la muerte. La muerte, en vez de ser una tragedia para ellos, era una esperanza que les liberaba de este mundo en el que estaban inmersos en la tristeza y la amargura.

De este movimiento surgieron grandes literatos como Zorrilla, Bécquer o Espronceda. Pero el más representativo fue Mariano José de Larra, a quien, aunque fue un grandísimo escritor, la forma en que murió le convirtió en todo un referente romántico. Larra se suicidio poco antes de cumplir los 28 años con un disparo en la cabeza que le dejó muerto del todo.