La Iglesia de la Buena Dicha

La Iglesia de la Buena Dicha se utilizó como hospital para atender a los heridos durante la Guerra de la Independencia. Entre los heridos hubo dos mujeres muy especiales: Manuela Malasaña y Clara del Rey. A las dos las atendieron aquí y a las dos las enterraron en el cementerio.

Alejandra Botto nos habla de estas heroínas. Clara del Rey es uno de los símbolos del 2 de mayo, y una de las 59 mujeres que murieron aquel día, en el levantamiento contra las tropas francesas. Cuentan que Clara del Rey estaba de compras, en el mercado de la Plaza de la Cebada, cuando se enteró por unas vecinas de que los madrileños se habían levantado contra los franceses. Así que salió corriendo hacia la sastrería de su marido, temiendo por su vida.

Al llegar, la encontró cerrada, así que se fue corriendo a buscarlo. Una vecina le dijo que había visto a su marido y a dos de sus cinco hijos ir hacia el parque de artillería de Monteleón. Clara se fue para allá, y allí se reencontró con su familia. No dudó en ponerse a defender el cuartel junto a ellos y a atender a los heridos, dándoles agua de una bota. Aquella iglesia fue derribada a finales del siglo XIX. En su mismo lugar se construyó esta versión que vemos hoy.