Isasaweis repasa el siglo XIX desde la Puerta de Toledo

Isasaweis nos ayuda a explicaros una parte del siglo XIX, que es un caos, a través de la “guerra de pico y pala” que hubo en la Puerta de Toledo.

Todo comienza con José Bonaparte, Pepe Botella para los amigos, que mandó construir un arco triunfal en honor de su hermano. Si eres punteropédico, ya sabrás que el hermanito pequeño de Pepe era Napoleón. Antes de colocar la primera piedra, se enterró una cajita con monedas de José I y la Constitución de Bayona, el documento que otorgaba legalidad a su reinado.

El pueblo de Madrid sacudió a placer a los franceses y José Bonaparte salió por piernas de aquí. Con la ciudad recuperada, lo primero que hicieron los madrileños fue desenterrar la caja de Pepe Botella y enterrar otra caja con la Constitución liberal de 1812, más conocida como “La Pepa”. La Puerta de Toledo dejaba de ser un arco triunfal en honor a Napoleón para convertirse en recuerdo del triunfo del pueblo contra el ejército invasor.

Fernando VII, el Malnacido, recupera el trono y se olvida de los ideales liberales. Lo primero que hace es abolir La Pepa. Pide un pico y una pala, desentierra la dichosa cajita y entierra unas monedas con su cara. ¡Qué trajín! Nueva vuelta de tuerca. Riego, el general liberal, se alza en armas contra el absolutismo de Fernando, triunfa y obliga al Rey a jurar la Pepa. No contento con su victoria, Riego vuelve a enterrar la Pepa en la Puerta de Toledo.

La historia sigue: Fernando pide ayuda a Francia, que le mandan Los Cien Mil Hijos de San Luis, una coalición de tropas absolutistas. Claro, son tantos que, en menos que canta un gallo, acaban con las pretensiones liberales, ejecutan a Riego y reponen en el trono a Fernando VII. Vuelve el Absolutismo. ¿Qué creéis que pasó entonces? ¡Exacto! El rey vuelve a desenterrar la Pepa y entierra un Decreto que deroga definitivamente la constitución liberal.

Dónde: Puerta de Toledo

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