El casoplón de Cervantes

Esta casa tan quijotesca es el Museo Casa Natal de Cervantes que, como su nombre indica, es donde nació Cervantes. Aunque eso se discute mucho, ya sabéis...

Recrea el ambiente de la vida cotidiana de los siglos XVI y XVII tal y como probablemente vivieron los Cervantes. ¿Cómo podían tener este casoplón, si Cervantes estaba a dos velas? Durante un tiempo los Cervantes vivían a todo trapo, gracias a doña María, la tía de Miguel de Cervantes, una belleza a la que le echó el ojo el hijo bastardo del Duque del Infantado, que era un picaflor de mucho cuidado.

El Duque, sabiendo el lío de la muchacha con su hijo, decidió pasarle un dinerillo cada mes; era una especie de manutención para acallar bocas. Cuando el Duque murió, María se quedó sin dote. Al menos, los Cervantes habían tenido tiempo, cabeza y dinero suficiente para comprar esta casa.