El veneno y la brujería

El veneno y la brujería

¿Sabían ustedes que con tan solo diez gramos de hoja seca de cicuta, una persona adulta puede morir? Pues bien, en los descampados de Madrid tenemos cicuta para parar un tren, beleño negro a mansalva, amapola por toneladas y lechuga venenosa, que es el origen de la que hoy comemos en ensalada.

Las brujas antiguamente utilizaban estas plantas para sus hechizos, pociones y embrujos. Muchas sentían que volaban debido a los poderes alucinógenos de estos vegetales, que florecen a sus anchas en nuestras ciudades y campos. Pero también hay que tener cuidado con las plantas ornamentales, algunas como las hortensias o las adelfas contienen sustancias tóxicas. Con tan solo ocho hojas de estas últimas, un buey puede fallecer en cuestión de horas. Y más curiosidades ¿Quieren saber por qué en los alrededores de los cementerios crecen más las plantas venenosas?