Mi cámara y yo: Tetuán, dos mundos separados por una calle

Mi cámara y yo

| 17.11.2017

Vivimos en un mundo lleno de contrastes. Sin ir más lejos, dentro de la ciudad de Madrid encontramos un distrito que alberga dos realidades bien distintas. La calle Bravo Murillo separa las dos caras del emblemático distrito de Tetuán. Rascacielos llenos de ejecutivos comparten paisaje con casas bajas que aún resisten a la especulación inmobiliaria. Esta semana, nuestra reportera Paz Llamas ha cogido su cámara para enseñarnos cómo es vivir en dos mundos diferentes separados por sólo unos metros de distancia.

¿Pueden creerse que en Madrid todavía hay gente que vive en casas construidas antes de la Guerra Civil? Es el caso de la de Rafael. Para él y su familia su rinconcito de 1928 es un tesoro del que no se desprenderían ni por todo el oro del mundo. Vivir con la tranquilidad de no tener vecinos, ni tráfico frente a la puerta de casa, y todo a menos de 10 minutos andando de Plaza de Castilla ¿Cuántos no firmarían por tener este privilegio?

Muy diferente debía de pensar la dueña de un piso de lujo de 250m2 a escasos metros de la calle Bravo Murillo. Su agente inmobiliario nos abre las puertas de la casa para contarnos cómo es vivir en este otro lado de Tetuán, y cómo los sentimentalismos se olvidan cuando se pone sobre la mesa el millón de euros que vale este exclusivo lugar.

Y si hablamos de lujo y exclusividad no podemos pasar por alto al mesón ‘Txistu’. Abierto en 1972 en la zona de Azca, en sus manteles han comido personalidades de todos los ámbitos, desde políticos como Mariano Rajoy, futbolistas como Cristiano Ronaldo, actores nacionales e internacionales y hasta Su Majestad, el Rey ..., ilustres comensales muy alejados de los que frecuentan el restaurante de los hermanos Serrano. ¡Llevan 35 años al mando de este modesto negocio sirviendo menús del día económicos en este otro lado de Tetuán! De momento, dar el salto al otro margen de Bravo Murillo les parece...¡inalcanzable!

Y como no podía ser de otra manera, la problemática en un lado y en otro, es bien distinta. El distrito cuenta con 150.000 habitantes y mientras unos se quejan de la falta de seguridad y problemas de convivencia, como es el caso de los vecinos de Bellas Vistas, donde vive la comunidad dominicana más grande de Europa, otros reivindican zonas verdes para disfrutar en familia en la zona de Azca.

Son sólo algunos ejemplos de ese contraste. Esta semana les presentamos las dos caras de un mismo distrito: el corazón financiero de Madrid compartiendo territorio con los vestigios de ese otro Madrid más modesto y multicultural. Y todo, sin salir de Tetúan.