Mi cámara y yo: De palacio en palacio

Descubrimos los palacios más desconocidos de Madrid

Mi cámara y yo

| 25.05.2018

Cuántas veces habrán paseado por las calles de Madrid sin saber qué esconden los muros de algunos edificios. Nuestra ciudad conserva inmuebles majestuosos, son palacios que nos hablan de una época de esplendor en la que condes y marqueses habitaban en ellos. Esta semana nuestra reportera Paz Llamas ha cogido su cámara para mostrarnos los más desconocidos o de más difícil acceso. Es nuestra especial ruta “De palacio en palacio”.

En el barrio de Embajadores, cerca de Atocha, se encuentra el Palacio de Fernán Núñez, uno de los 24 que ahora la Comunidad de Madrid ha decidido abrir para que todo el que quiera pueda visitarlos y además, de manera gratuita. Eso sí, necesitarán ser rápidos para lograr cita previa. Aquí nació la bisabuela de la Duquesa de Alba y la infanta Elena celebró una cena por su despedida de soltera. Hoy en día, y a partir de 2.000 euros, se alquilan sus salones por horas para eventos y rodajes… seguro que más de uno reconocerá estancias que ya hemos visto en películas y exitosas series, como ‘El tiempo entre costuras’ ¿Adivinan cuáles más?

En el barrio de Las Letras se oculta el Palacio de Santoña, un imponente inmueble barroco que compró un indiano rico y llenó de vida su mujer, 40 años más joven que él. El matrimonio no tuvo descendencia, y a la muerte del empresario, la viuda descubrió que no era la única heredera y se arruinó. ¿Quieren saber por qué? Hoy, este inmueble es propiedad de la Cámara de Comercio y se alquila a precio de oro.

Pero sin duda quien mejor conoce la historia de estos palacios es Paloma Sobrini, Directora General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. De su mano entramos en el palacete del Marqués de Argüeso, hoy en día residencia del embajador de Argentina, y en el de Zurbano, actual sede del Ministerio de Fomento y donde nació Fabiola de Mora y Aragón, la reina española de Bélgica.

Pero más allá de estos usos, el palacio Bauer, en plena calle de San Bernardo, pasó de ser el hogar de una poderosa familia judía de banqueros, a la Escuela Superior de Canto de Madrid. ¿Se imaginan cómo suena aquí un aria de Verdi? Pues prepárense porque esta semana les abrimos las puertas más majestuosas en Mi Cámara y yo: “De palacio en palacio”.