Mi cámara y yo: La tradición está de moda

Mi cámara y yo: La tradición está de moda

¿Saben ustedes que es un ‘lañero’?. ¿Y han visto alguna vez pasar por su calle a un aguador?. Son tan solo una muestra de algunos oficios más propios de la Edad Media pero que no sólo han conseguido llegar hasta nuestros días sino, más sorprendente aún, estar de moda en plena era de Internet. Esta semana, nuestra reportera Sara Bravo ha cogido la cámara para presentárselos.

Martín lleva a mucha honra ser ‘lañero’ o ‘lañador’. Nos cuenta que antes había unos 10 en toda España, pero que ahora sólo queda él. Acompañado de su rudimentaria caja de herramientas y un cubo con fuego, anuncia su llegada a los pueblos con su voz para que los vecinos salgan a la calle con los objetos que quieran reparar. Desde la varilla de un paraguas a ollas, cacerolas, pucheros o una antigua palangana de cerámica…. Unos arreglos que hace en el momento y sin necesidad de guantes y lo que es mejor, por tan sólo unos céntimos de euro.

¿Sabían que hasta 1850 estaba prohibido bañarse en la playa, ríos o lagos de España?. Los primeros trajes de baño eran amplios vestidos que mojados llegaban a pesar 3 kilos. La lucha entre los baños de agua saludable y la castidad no había hecho más que empezar. Pues sepan que a poco más de una hora de Madrid, hemos encontrado a un grupo de mujeres que todavía fabrica y usa los trajes de baño de principios del siglo pasado. Pero no sólo eso, además nos enseñan los auténticos flotadores que se usaban en aquella época donde la mayoría de la población no sabía nadar.

La profesión de Julio surgió muchos siglos antes… Es botero, un oficio que aprendió de su abuelo, un modesto aprendiz que empezó hace más de 100 años en el mismo taller donde él trabaja desde hace más de 40 años. Nos cuenta que la primera bota para beber de la historia la hicieron los bereberes en el desierto del Sahara. Entonces era para agua, aunque después su uso se extendió para guardar el vino. Julio nos enseña cómo se hace una bota tradicional, por supuesto todo a mano, desde el corte de la piel hasta la puesta del tapón… Por cierto, ¿saben cuál es el mejor animal para elaborar estos recipientes artesanales?

En nuestro siguiente oficio se puede ganar hasta 18.000 euros en solo tres meses. Quizá debido a este generoso sueldo, la tradición de esquilar ovejas aún no se haya perdido. Apenas quedan unos 50 profesionales del esquileo en toda España. Y muy cerca de Madrid, hemos encontrado a uno de ellos. Chema nos enseña cómo es este sacrificado oficio, que requiere pasar varios meses fuera de casa e ir ataviado con una vestimenta tan especial como costosa, un dato: sólo los pantalones cuestan 120 euros…

Aunque ya estamos acostumbrados a abrir el grifo y que salga el agua hasta hace no tanto este gesto era impensable. Y si no que se lo pregunten a Salvador, un entrañable aguador que a sus 82 años continúa yendo con su carro a la fuente del pueblo a llenar las botellas que luego vende a sus vecinos de Quismondo, en Toledo. A golpe de cencerro, el ‘Ficha’, como le han apodado por su prodigiosa memoria capaz de retener la fecha de cumpleaños de más de 150 vecinos, anuncia su presencia por las calles. Un oficio muy necesario antes de la llegada del agua corriente a las casas y que, con orgullo, Salvador presume de llevar haciendo desde 1964.

¿Sabían que la última moda en decoración son los artículos hechos a base de cuerda o esparto?. Sin duda un producto que conocen bien los hiladores de Villarejo de Salvanés, donde a mediados del siglo pasado llegó haber más de 30 fábricas dedicadas a elaborar cuerda y soga a partir de la planta del esparto. Por cierto, ¿conocen su nombre?. Pues no se pierdan ésta y otras curiosidades de unos oficios que lejos de extinguirse cada vez están mas en boga.

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