Mi cámara y yo: M-50

Mi cámara y yo: M-50

Sesenta mil coches circulan a diario por la M-50, el quinto anillo de circunvalación de Madrid que se diseñó para descongestionar la M-30 y la M-40. En total, 85 kilómetros que rodean Madrid a una distancia media de 13´5 kilómetros de la Puerta del Sol y que, vistos desde el aire, dibujan una herradura que no se ha llegado a cerrar para salvar el Monte de El Pardo. “Mi cámara y yo” pone el foco “En la M-50” y recorre el microcosmos que se ha generado a su alrededor.

Arrancamos desde el aire. MCY sobrevuela la M-50 en un helicóptero de la Dirección General de Tráfico dotado con el sistema Pegasus, las cámaras con objetivos de gran alcance capaces de detectar desde el cielo, entre otras cosas, si llevamos el cinturón puesto, estamos hablando por el móvil o llevamos los pies sobre el salpicadero.

No son los únicos que velan por la seguridad de los conductores en la M-50, donde 10 cámaras de tráfico controlan la circulación de vehículos y captan, en ocasiones, imágenes curiosas y peligrosas como el paso de animales salvajes. Curiosas pero no infrecuentes, como explican a MCY agentes del Seprona. En los últimos 6 años, los jabalíes han causado cerca de 800 accidentes de tráfico en la Comunidad de Madrid.En su recorrido por el quinto cinturón, MCY hace parada en una de las dos áreas de servicio de esta autovía; se adentra en la Cañada Real; encuentra un club de polo pegado a la carretera; visita un campo de golf y se acerca hasta la valla del Monte de El Pardo, donde observa a los ciervos que moran en ese espacio natural que constituye el límite del trazado.

Desde el interior de dos viviendas, MCY comprueba las ventajas e inconvenientes de la cercanía con la autovía y la utilidad de las pantallas acústicas que reducen hasta en 25 decibelios el ruido que genera la M-50.