Una ciudad de aguas curativas

Una ciudad de aguas curativas

Muy cerca de Praga se encuentra Karlovy Vary, una ciudad balnearia estupenda, de aguas termales medicinales, cuyo nombre alude, precisamente a “Las termas de Carlos”.

Por toda la ciudad brota el agua naturalmente a 70 grados de temperatura, en geiseres dispersos por cada rincón, que desde hace más de 600 años atrae por sus propiedades medicinales.

Pero no es lo único que atrae de esta población, también sus edificios que datan del siglo XIX cuando se convirtió en el centro neurálgico de pensadores, compositores y artistas como Beethoven, Goethe o Freud.

Esta ‘ciudad balneario’ tiene más de 80 manantiales de agua caliente, todas ellas numeradas y bautizadas por unos lugares a los que llama Kolonáada. Así, podemos encontrar la Columnata del Molino, la Columnata del Mercado, entre muchas otras.

La más famosa de todas las fuentes se encuentra en un edificio acristalado y moderno, fuente que descubrió el mismo Carlos IV cuando cazaba un ciervo. Esta, esta considerada la más antigua y caliente de la ciudad, por donde salen más de 3.000.000 litros diarios a 73º empujados a 12 metros de altura.