Máximo Huerta reivindica "el derecho a ser uno mismo" en su última novela

Máximo Huerta dedica su última novela 'Con el amor bastaba' a su madre, por enseñarle a leer, a escribir y a callar. Precisamente la prudencia es uno de los principales valores que atesora de aquellos años de infancia: "me enseñó a salir llorado de casa".

"Todos somos lo que queda de aquel niño, y yo también", dice Máximo, que reivindica con la novela el valor de la diferencia porque "todos somos raros" y "la sociedad soporta mal la diferencia".

"La sociedad soporta mal la diferencia"

"Uno nota muchas veces que es diferente por cómo le miran". A juicio del autor "deberíamos pensar en cómo actuamos todos ante las particularidades de los demás".

Máximo arroja lastre de sus propias experiencias y da un salto cualitativo con esta obra: "Hay un cambio vital en esta novela. Me he dejado volar, me he quitado mochilas", asegura el autor.

"Me he dejado volar, me he quitado mochilas"

'Con el amor bastaba' es también un alegato de la felicidad que, según Máximo, "es un accidente". Los padres "son vitales" para conseguirla, como le ocurre a Elio, el niño protagonista de la novela: "Los padres intentan darle amor, con las mejores intenciones, pero de forma distinta; el padre le pide que no destaque y la madre que vuele".

Para Máximo la felicidad pasa, en estos momentos, por volver a abrazar a sus seres queridos y "ver de nuevo a la gente reír en la calle".