Cada vez tenemos sordos más jóvenes

La pérdida de audición comienza a notarse en los sonidos más agudos y uno no se da cuenta.

Cuando comienza a afectar a los menos agudos, como los que se dan al hablar, ahí es cuando todos nos asustamos. La pérdida de audición y la pérdida de la voz son dos problemas de salud que podríamos evitar con medidas higiénicas.

Así lo explica en Fórmula Salud un eminente especialista, Primitivo Ortega, autor de la obra “Apuntes sobre la historia de la otorrinolaringología”.

“Los otorrinos advierten que las nuevas generaciones perderán audición a los 40 años en vez de a los 60”.

"No deberíamos estar expuestos a ruidos que superen los 85 decibelios".

“Una pérdida mayor de 40 db, es sordera social”.

“Aumenta el cáncer de orofaringe entre las jóvenes por la práctica de sexo oral”.