“Soy feliz porque vivo”

“Soy feliz porque vivo”

Jesús es un jubilado de 74 años. A causa de la ludópata perdió a su familia y acabó viviendo en la calle. Además tiene embargada la pensión por deudas de juego y no consigue plaza en una residencia.

Observa la tarjeta y lee la pregunta: ¿Eres feliz?

Mira para cámara y afirma:

“Soy feliz porque vivo”

Las personas que carecen de un lugar permanente para residir y que se ven obligadas a vivir en la calle o temporalmente en albergues no suelen tener un medio de vida. Se ha adoptado el término “sin hogar” en sustitución de “sin techo” porque se considera que la mayor carencia no es la de un techo, sino la de no tener una familia y un trabajo, es decir, un hogar.