La esgrima surgió en la Edad Media, cuando la espada se utilizaba como arma defensiva. Con la aparición de las armas de fuego, esta disciplina dejó de practicarse como duelo, pero evolucionó hasta convertirse en un deporte.
Aunque fue en España donde se escribieron algunos de los principales tratados sobre esgrima, la práctica se popularizó por toda Europa, especialmente en países como Inglaterra y Francia.
El Club de Esgrima de Madrid es el más grande de España y uno de los más importantes del mundo. En sus instalaciones se enseña el manejo de las tres armas - florete, espada y sable - a personas de todas las edades, desde niños de cuatro años hasta adultos de 70, demostrando que se trata de un deporte que puede practicar cualquiera.