'Expediente Warren: El Caso Enfield', un miedo muy real

'Expediente Warren: El Caso Enfield', un miedo muy real

El matrimonio Warren se ven obligados a viajar al norte de Londres para tratar de ayudar a una madre y sus cuatro hijos, que habitan en una casa plagada de espíritus malignos y uno de ellos, en concreto, tiene especial querencia con esta frágil niñita que llega al mundo del celuloide con el único objetivo de helarnos la sangre, lo que en estas fechas viene de maravilla. Vera Farmiga y Patrick Wilson vuelven para enfrentarse a los más extraños y sobrenaturales sucesos que han asolado Inglaterra en el último siglo. Para guiarnos por esta historia James Wan, zorro avezado del mejor cine de terror actual da de nuevo en el clavo con uno de los mejores relatos contemporáneos del género, tomando de nuevo como base un caso real. Como sabéis estos investigadores estadounidenses existieron, han fallecido ya, y dedicaron su vida a descifrar anomalías paranormales siendo reconocidos como demonólogos incluso por las jerarquías eclesiásticas.

" El matrimonio Warren existió y dedicó su vida a descifrar anomalías paranormales"

A su alrededor se ha creado un universo de terror comparable al de Marvel con los superhéroes. Historias concatenadas en las que los protagonistas son los de los casos de los que se ocuparon destacan monjas elegidas como receptáculo de los más perversos diablos o muñecas de amplia sonrisa que, en realidad son un huracán de maldad. Hace unos días, en el Megahit ya vivimos de cerca la tragedia de la Familia Perron y lo que era capaz de hacer la madre para mostrar su amor por Satán.

Expediente Warren 2 / Redacción
Una escena de Expediente Warren 2

Pero como después de sumergiros en el caso Enfield, que fue tan espeluznante que la señora Warren estuvo a punto de tirar la toalla para siempre, os vais a quedar con gana de más ya avanzamos que la pareja tiene preparada una nueva entrega de la que solo podemos avanzar que los caza fantasmas se entrometerán en el juicio del primer asesino que alegó haber estado poseído por el Maligno. Excelente excusa.