Will Smith, un peculiar superhéroe llamado Hancock

Will Smith, un peculiar superhéroe llamado Hancock

Hancock es el superhéroe más original que ha despachado el cine en la última década. No, no parece de este mundo, pero no es el Doctor Extraño. Ni es tan elegante como Pantera Negra, que para eso es de la realeza. Ni tan regio como el Poderoso Thor, tan inteligente como Iron Man o tan carismático como el Capitán América. Hancock juega en otra liga. En realidad, destroza más que arregla, vive como un sin techo y a su aliento se le puede prender fuego.

Sin embargo, un ejecutivo de publicidad al que le salva la vida – haciendo descarrilar un tren para ello -, querrá agradecérselo regalándole una campaña de imagen, que falta le hace. Le lleva a su casa, le presenta a su familia y entonces acontece algo ciertamente chocante. Su esposa no le quita los ojos de encima ¿Porque el invitado es una joya o por alguna cosita más que no sabemos y vamos a tener que averiguar?

Mezclar en una superproducción acción, comedia y algún ingrediente dramático que ya iremos descubriendo es la fórmula mágica por la que Hancock quintuplico sus 150 millones de presupuesto en las taquillas de todo el mundo. Secuencias como el rescate de una ballena varada con algunos daños colaterales o persecuciones tan desastrosas como la que se abre el filme, hablan por sí mismas.

Y es que al actor y director Peter Berg, las de acción y aventura con fundamento, se le dan de maravilla. Que se lo pregunten a su buen amigo Mark Wahlberg que le tiene encomendada su carrera. Berg, potenció el divertido despiste de Jason Bateman, la mirada entre divertida y misteriosa de esa estupenda actriz y hermosa mujer llamada Charlize Theron y la increíble química que mantiene con la cámara este actor de sobra conocido; uno de los más queridos de todos los tiempos. Will Smith está, sin duda, entre la realeza de Hollywood y no sólo por el apodo de “príncipe encantador” que le acompaña desde pequeñito.

Will Smith, el protagonista

Le llamaban así en clase por saleroso; algo que indudablemente sigue siendo, aparte de tipo simpático y nada entontecido por los oropeles de Hollywood. Y podría porque se ha hecho a sí mismo con algo de ayuda de papá que reparando neveras le pagó los estudios. Tiene cociente de genio y ambición de artista. Grabó un disco de rap por casualidad y ganó un Grammy, un primer millón de dólares y un papel en una serie de enorme éxito. Tiene una carrera de lujo en el cine de acción salvando al mundo con diversos estilismos que van desde el traje oscuro hasta el uniforme militar, o el atuendo de superhéroe sin techo. También la ciencia ficción le ha permitido llevarse unas cuántas alegrías, a veces sólo y a veces en compañía de otros. Lo que no quita para que haga sus incursiones en películas serias que le dan lustre a su filmografía y le reservan butaca en las entregas de premios a las que suele acompañarle su señora, Jada Pinkett, con la que forma una deliciosa pareja nada conflictiva. Al menos hasta ahora en la que, a través de su programa de entrevistas la ya no tan discreta actriz ha ido desvelando la crisis de su matrimonio por que el actor no dedicaba a lo que pasaba en casa y mucho a lo que había fuera de ella.

Remansadas las aguas en todos los sentidos y tras su éxito personal en esa gamberrada de indiscutible gancho titulada “Escuadrón suicida” y de la deliciosa “Focus” en la que fue ladrón de guante blanco con mucho estilo, tiene la agenda llena hasta el 2023, casi en su totalidad con secuelas de sus grandes éxitos.