Los Archivos del Pentágono y la historia de ‘The Post’

Los Archivos del Pentágono y la historia de ‘The Post’

Tan sólo año y medio después de su estreno en salas y de haber sido reconocida con 2 candidaturas al Oscar, mejor película y mejor actriz, y 6 a los Globos de Oro, ofrecemos una película tan necesaria como la libertad de prensa que promueve y que nos recuerda que lo de las “Fake News”, tan de actualidad en estos momentos, no son tan del día como podríamos creer. El gobierno estadounidense ya hacía malabares con verdades y mentiras hace cinco décadas en plena Guerra de Vietnam y con Richard Nixon, el único presidente estadounidense que ha tenido que dimitir, hasta la fecha, al frente del país más poderoso del mundo.

Pero eso no significa que no hay quien tenga arrestos para plantarle cara. Katherine Graham, la primera mujer directora de un periódico, el Washington Post, y su editor, con los rostros de Meryl Streep y Tom Hanks, se la juegan el lunes noche en El Megahit Sin Cortes de Telemadrid, en un enfrentamiento sin treguas entre un medio de comunicación que no permite que el poder le dicte lo que debe publicar y una camarilla de políticos corruptos que no tienen ni escrúpulo alguno ni respeto por la ley. Y en medio de todo ello los llamados “Archivos del Pentágono”, filtrados a la prensa ya se sabrá por qué le dan título al filme. Pero, por supuesto, no es el único campo de batalla en el que tendrá que mostrar su valía la señora Graham: a fin de cuentas eran los 70 y ella, una mujer.

"Los archivos del Pentágono" de Spielberg protagonizan la cartelera / Telemadrid
Una escena de Los archivos del Pentágono

Esta es la contribución de Steven Spielberg a ese clamor Anti- Trump que atruena en Estados Unidos especialmente entre los artistas; el ganador de tres premios de la Academia, de entre 14 candidaturas, quería dejar muy claras las similitudes entre aquella situación y la que se está viviendo en la actualidad a través de una narración llena de tensión, con momentos dramáticos espectaculares y las atmósfera que se asocia con la década de los 70: fotografía terrosa con preferencia por los tonos apagados en las escenas íntimas y azulados y fríos en los lugares públicos; las mismas que sirvieron para ambientar otras dos obras maestras sobre la libertad de expresión: “Todos los hombres del presidente” y “Spotlight”. Dos auténticas generadoras de vocaciones periodísticas difíciles de retorcer.

Al director, que a punto estuvo también de dedicarse a la información, en lugar de a fabular con ciclistas extraterrestres o con aventureros con el látigo muy suelto, le bastaron 11 meses tan solo para tener la película en las salas: justo la mitad del tiempo que suele tomarse el cineasta. El motivo, según sus propias palabras: "El clima actual creado por el gobierno de Trump, bombardeando a la prensa y calificando a la verdad de 'falsa' cuando a ellos les conviene".

Meryl Streep consiguió su candidatura número 21 a los premios de la Academia, dotando a su personaje de una contención inhabitual, de una determinación que sería implacable si no dejara aflorar la duda en su mirada a menudo. Ganadora de tres premios Oscar, fue calificada como la reina del sorbetón, cuando interpretó a la mamá Kramer o la Sophia, la indecisa, personajes que la dejaban con los ojos y la punta de la nariz como tomates. En el tercero, la reina de los acentos, bordó a una herrumbrosa Margaret Thatcher.

A su lado, un panzudo Tom Hanks más americano que las hamburguesas que se zampó para redondearse para el papel. Lo del pelucón fue sin duda una venganza de algún peluquero que lo debe odiar. Tiene un Oscar menos que la Streep, pero el abogado enfermo de “Philadelphia” y el inigualable Forrest Gump son parte de nuestras vidas y, por supuesto de la historia del cine.