Sandra Sánchez: "Mis padres me apuntaron a kárate pensando que en una semana me iba a cansar"

Sandra Sánchez durante un entrenamiento
Sandra Sánchez durante un entrenamiento

Sandra Sánchez Jaime es considerada la mejor karateca de la historia en la modalidad de kata femenina, tras permanecer durante tres años consecutivos en el número uno del ránking mundial.

Dos veces campeona del mundo, cinco de Europa y seis de España, la talaverana recibe este martes el Reconocimiento al Éxito Deportivo en la temporada 2018-19 en la II Gala de Mujeres Deportistas, organizada por el Ayuntamiento de Madrid y que podrás ver en directo a las 19.30 horas en La Otra de Telemadrid.

La II Gala de Mujeres Deportistas, en La Otra

Habla con nosotros recién llegada de París con el oro colgado del cuello, sumando su primer metal dorado en la primera cita de la Premier League. Ha logrado 50 medallas seguidas. Ahora, tiene la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Tokio en verano y en el Mundial que también se celebra este año. En ambas competiciones es favorita a medalla, un sueño para ella.

Sandra Sánchez durante la entrega de un premio este año |EFE

El kárate es un deporte principalmente asiático, ¿cómo y por qué empezaste con esta disciplina?

Empecé porque mis padres apuntaron a mi hermano a kárate, tenía seis y yo cuatro años y a mí me apuntaron a baile. Era muy envidiosa y todo lo que hiciera mi hermano yo lo quería hacer. Aunque no sabía ni que era el kárate ni si me gustaba. Era porque como él lo hacía, yo también quería.

Además, los dos veíamos la serie Bola de Dragón Z, entonces yo pensaba que si él podía aprender a pelear y yo no, me va a pegar porque nos peleábamos mucho. Empecé a llorar y a insistir, mis padres no tuvieron problema en apuntarme, pensando que en una semana o dos me iba a cansar. Enseguida me gustó, me enganché y hasta hoy.

¿En qué momento decidiste que te ibas a dedicar profesionalmente al kárate?

No hay un momento concreto, siempre he competido, pero por unas circunstancias u otras no conseguía entrar en el equipo nacional y hubo un momento que dejé la competición. Fue cuando había acabado la carrera universitaria y quería aprender inglés, trabajar en el extranjero, aunque seguía entrenando kárate pero no compitiendo. Cuando volví del año que pasé fuera me proponen volver a competir.

Entonces yo que ya había estudiado ciencias del deporte, sabía que podía dar más de mí y de lo que había hecho hasta ahora, pero que necesitaba entrenar esa parte física y técnica. Me lo proponen y pienso que para hacer lo que hacia antes no, que si lo hacía lo hacía mejor. Es cuando le propongo a Jesús que me entrene. Él me dice que no un montón de veces, me costó mucho convencerlo y empezamos a entrenar juntos, a crear un sistema combinando la parte física y técnica.

Ahí es cuando poco a poco, esto no es de un día para otro, cada vez le vas echando más horas. Un día un club de Dubái me ve competir en un campeonato, en el que yo podía ir representando a mi club en vez de al equipo nacional porque no había entrado, me proponen competir para ellos, irme a vivir ahí y entrenar ahí. Quizás ese fue el paso más profesional de realmente poder dedicar el cien por cien de mi tiempo a entrenar.

Estás especializada en la modalidad de katas, para la gente que no sabe lo que es, ¿cómo le explicarías qué es un kata?

Sandra durante un ejercicio de kata |@sandrasankarate

Son una serie de movimientos que ya están preestablecidos, no nos los inventamos. Hay muchísimos katas y de diferente nivel, por la dificultad que tienen o el número de movimientos que tienen. Combina técnicas de defensa y de ataque, también hay equilibrios y saltos.

El árbitro tiene que evaluar todo eso, tiene una parte técnica que vale un 70% y la parte atlética un 30%. Yo siempre digo que también hay otra parte que es la del sentimiento, de lo que se transmite que no está escrito. Pero eso a cualquiera que nos ve hacer un kata se nota y al final influye también en la puntuación.

¿Cómo es el día a día de una campeona del mundo?

Es muy estructurado. Me levanto sobre las 7.30, una ducha rápida, desayuno, me preparo la mochila y a las 9.30 ya estoy en el tatami del Centro de Alto Rendimiento. Hasta las 11.00 hacemos la parte física en el gimnasio y hasta las 13.00 la parte técnica junto a los katas de competición.

Después tenemos fisio algunos días y al comedor. Media hora de descanso y a las 16.00 horas ya tenemos entrenamiento de tarde hasta las 18.00 dependiendo de la temporada. Por la tarde tenemos baños de contraste o fisio, cenamos y a dormir que el día siguiente va a ser lo mismo.

Vienes de ganar un oro en París, eres la actual número 1 del ránking, campeona de España, de Europa y del mundo, ¿cuáles son tus exigencias ahora mismo a nivel personal?

Sandra con la medalla de campeona de España |@sandrasankarate

Pues todas. Al final pienso en el siguiente campeonato que tengo en dos o tres semanas que va a ser en Dubái. Quiero hacerlo bien ahí y quiero intentar conseguir ganar. No pienso en lo que he hecho en el pasado sino en lo que tengo por delante.

Evidentemente, el objetivo principal son los Juegos Olímpicos de Tokio pero durante este período tengo que mantener la posición del ránking para ser cabeza de serie. Tenemos un europeo, este año también hay mundial, uno siempre quiere mejorar, hacerlo mejor en cada competición. Para eso hay que mirar hacia delante y no pensar en el pasado.

¿Cómo preparas los JJOO de Tokio de este verano?

Es muy duro porque nos pasamos todo el día aquí entrenando. Todo el día está pensado para mejorar porque incluso las horas de descanso o de fisio están pensados para mejorar el entrenamiento.

Todo está muy planificado y muy al detalle para intentar mejorar aunque sea un pequeño detalle que pueda marcar la diferencia. Pero al mismo tiempo es muy ilusionante porque todo esto que se vive hasta que llegan los Juegos Olímpicos es parte de los juegos y es muy bonito.

Antes de ganar tantas medallas y estar en la cumbre del kárate, ¿tuviste algún momento en el qué pensaste en tirar la toalla?

Sí. Cuando terminé la carrera universitaria me lo planteo. Digo bueno no he conseguido entrar en el equipo nacional, quizás tengo que escuchar a todas esas personas diciendo que se me da bien pero no lo suficiente.

Hay una línea muy fina entre creer lo que te dicen los demás, porque pensaba que a lo mejor no era yo la realista, o seguir creyendo en ti mismo y seguir luchando. Justo fue cuando acabe la carrera y quería trabajar o estudiar, pensé que era un punto de inflexión. Suerte que cuando volví me convencieron y empujaron. Pero yo seguía teniendo esa llamita interior y decidí volver, menos mal.

En España el kárate es un deporte minoritario, ¿has notado alguna vez una falta de apoyo en cuanto a medios?

Una cosa va unida a la otra. Sé que es muy difícil apoyar a todos los deportistas que están luchando por sus sueños. El deporte base es muy grande y llegar a todos es muy difícil. Yo para poder competir cuando no era parte del equipo nacional en esos campeonatos internacionales, tenía mi hucha para poder pagarme los viajes a París o Dubái, las inscripciones o los hoteles.

Claro que fue muy complicado llegar a conseguir ayudas. Al final viene de la mano de conseguir resultados y los resultados no llegan sino tienes posibilidades de competir. Es complicado pero lo entiendo por las dos partes que es difícil, pero hay que apoyar el deporte base porque sin ellos no se llega la punta de la pirámide.

Este martes te galardonan con el Reconocimiento al éxito deportivo en la temporada 2018-19 en la II Gala de Mujeres Deportistas, después de tantos premios, ¿qué significa para ti?

Estoy nerviosa porque me han dicho que es superimportante y superbonito. La verdad es que emociona que reconozcan tu trabajo después de tantos años, y un poco por yo ser consciente de toda la historia que hay detrás. Que lleguen esta serie de reconocimientos es bonito y me siento orgullosa, no solo por mi, sino por todas las personas que hay detrás de mi trabajando también.

Las que han creído en mí y me han empujado. Luego mi familia y mis padres ven todas las fotos, incluso pueden venir y acompañarme, los veo con esa sonrisa y la cara de felicidad. Pues es también un poco parte de todo lo que yo consigo.

¿Qué consejo darías a futuros karatekas que se están iniciando en este deporte?

Que luchen por sus sueños pero han de ser conscientes de que conseguirlos requiere muchísimo trabajo. Hay que esforzarse día a día.

Hay que trabajar duro incluso cuando el cuerpo no puede más. Las cosas no llegan fácil y hay que trabajar muy duro para conseguir eso por lo que luchamos.