En el distrito madrileño de Villaverde, en el entorno de las vías del tren, han proliferado varios asentamientos de chabolas que preocupan a los vecinos.
Uno de estos poblados se sitúa entre las estaciones de Zarzaquemada y Villaverde Alto, aunque también se tiene constancia de otro entre Villaverde Alto y Bajo.
En este punto se levantan alrededor de 20 infraviviendas, construidas de forma precaria junto a la infraestructura ferroviaria.
Los residentes de la zona denuncian una situación de insalubridad, con acumulación de basura y falta de condiciones higiénicas. De hecho, incluso cuentan que en alguna ocasión se ha originado algún incendio.
Los vecinos también alertan del menudeo de droga en las inmediaciones y de enganches ilegales a la luz, lo que incrementa la sensación de inseguridad.