Al menos 500 personas se han movilizado en Portsmouth (Reino Unido) para impedir el traslado de 140 migrantes, llegados desde Francia, a los centros de control. El enfrentamiento entre los manifestantes y la Policía británica ha provocado series incidentes.
Por otro lado, el sábado la Policía británica ya dispersó a un grupo de manifestantes encapuchados que habían bloqueado los accesos al puerto de Dover (Kent), en el sureste de Inglaterra, en una protesta contra la inmigración irregular.
El activista británico de extrema derecha Tommy Robinson afirmó a través de X que la protesta era contra la llegada al Reino Unido de inmigrantes en pequeñas embarcaciones a través del canal de la Mancha.
Los agentes trasladaron al grupo desde el puerto hasta la estación de tren de Dover Priory sobre las 11.30 horas local y, según la Policía de Kent.
Por su parte, el Gobierno británico ha condenado el comportamiento de los manifestantes y las alteraciones del tráfico, aunque subrayó que el derecho a la protesta pacifica es "fundamental" par ala democracia.
El líder del partido populista de derechas Reform UK, Nigel Farage, también condenó la protesta y el uso de pasamontañas durante el congreso anual de su formación en Birmingham (centro de Inglaterra). El diputado laborista por Dover y Deal, Mike Tapp, criticó asimismo a los manifestantes.