Enfado de los hosteleros de Navacerrada por el cierre de los accesos que les han dejado sin clientes
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Enfado de los hosteleros de Navacerrada por el cierre de los accesos que les han dejado sin clientes

Los hosteleros del Puerto de Navacerrada se quejan de que los cierres de los accesos al Puerto les han hundido el negocio durante el fin de semana, un cierre decretado por las aglomeraciones que se produjeron durante el puente de la Constitución a principios de diciembre.

En esas fechas hubo atascos kilométricos para ir a la sierra y disfrutar de la nieve, ya que el cierre perimetral de Madrid impedía la salida de la región. Fue tal el caos que las autoridades decidieron cerrar durante este pasado fin de semana la carretera de acceso al puerto, la M-601 desde el kilómetro 12,500 y a la confusión de los conductores, se ha unido ahora el malestar y el enfado de los hosteleros.

"Nadie nos avisó de nada"

Alvaro Fernández, dueño del restaurante Dos Castillas de Navacerrada, señala a Telemadrid que tuvieron que anular todas las reservas “y sin saberlo porque nadie nos avisó de nada”.

Asegura que “yo no lo entiendo, porque las aglomeraciones pasan en todos los sitios y lo que se hace es solucionarlo con regular el aforo, como hago yo en el local y estoy obligado a hacerlo, pero parece que ellos en la calle no quieren hacerlo. Si el parking se llena pues a partir de ahí hacer dar la vuelta a la gente, pero cerrarnos la carretera y dejarnos sin nadie, pues no entendemos el sentido, no sabemos cómo se hace así de mal”.

Malas decisiones

Asegura Fernández que se enteraron a las 7 de la mañana de que la carretera de acceso estaba cortada “cuando subíamos a trabajar”. “Hemos perdido todo, porque no hemos trabajado nada”. A su juicio si alguien se molestara en gestionar el aforo y el acceso al aparcamiento no habría problemas y cree que esta decisión de cierre la ha tomado alguien desde un despacho que no tiene problemas ya que no se da cuenta de que “vamos a trabajar para intentar ganarnos la vida y si no hay gente nos arruinamos”.

Cuentan los restauradores que han estado mirándose unos a otros durante todo el fin de semana, que no ha habido nada de trabajo porque solo han subido chavales jóvenes en autobús desde Moncloa y suelen ir con bocadillos.

La decisión de cerrar la M-601 se tomó el viernes por la noche y ya tenían todos los pedidos hechos y todo preparado para un fin de semana con mucha gente y con buen tiempo.

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