Colocan cristales en un portal de Vía Lusitana para disuadir a los jóvenes que se drogan y hacen botellón allí

Colocan cristales en un portal de Vía Lusitana para disuadir a los jóvenes que se drogan y hacen botellón allí

En un bloque de viviendas de Vía Lusitana, en Carabanchel, han colocado cristales rotos frente al portal para evitar que los jóvenes salten la valla y se metan en las zonas comunes del jardín del edificio, donde entran a hacer sus necesidades, a fumar o a beber y drogarse, como denuncian los vecinos que es habitual.

Un vecino de otra calle cercana ha grabado un vídeo y lo ha enviado al WhatsApp de Telemadrid (616 08 08 63) en el que se ve una pequeña zona de arena pegada al edificio y repleta de cristales rotos. Según su versión, esos cristales los ha colocado ahí la conserje de ese bloque y denuncia que puede hacerse daño cualquier persona o mascota que pase por allí y supone un peligro evidente.

Amenazas y agresiones

La conserje de este bloque no quiere aparecer ante las cámaras porque dice que los jóvenes que cometen gamberradas la insultan y a veces han intentado agredirla.

No obstante, el portero del portal anexo, Vicente, explica a Telemadrid que tienen “un serio problema” porque los chavales “se meten aquí, hacen botellón, consumen droga e incluso mantienen relaciones sexuales”. Y en ese sentido, los cristales evitan que salten la valla.

Portero de Vía Lusitana |TELEMADRID

“Tenemos unos problemas muy grandes –dice Vicente- hasta le han llegado a sacar una navaja a la portera del edificio. Hemos tenido que vallas estas zonas porque entraban a hacer botellón y a pincharse… Hemos tenido que hacer de todo. Casi todos los días hemos tenido que llamar a la Policía”.

Botellón y drogas en zonas comunes

Creen que el grupo de jóvenes “viene de la Plaza Elíptica para acá, viene una pandilla grande y se juntan aquí todos los días y yo he tenido que defender varias veces a la portera porque la han insultado y la han llamado de todo. Yo he encontrado aquí desde jeringuillas hasta condones, de todo”.

“Los vecinos somos los que estamos indignados y llamamos a la Policía para que venga y se ponga solución a esto”, dice Vicente.