Abren las peluquerías con un solo cliente, cita previa y con medidas de seguridad estrictas

Abren las peluquerías con un solo cliente, cita previa y con medidas de seguridad estrictas

Las peluquerías no dan abasto con las citas. Abren este lunes, pero todavía muchas están preparando los locales. No obstante, los salones más pequeños denuncian que las medidas de distancia social les abocan al cierre.

Durante días se han estado preparando para recibir a sus clientes, y ahora, ya abiertas atienden a sus clientes de uno en uno, con un trato individual. Las normas obligan a un profesional por cliente y siempre manteniendo unas medidas de seguridad estrictas.

No es rentable

Por ejemplo, en una peluquería de Pozuelo de Alarcón, donde en este lunes ya están atendiendo a su clientela. El responsable de Marco Aldany manifiesta a Telemadrid que esta situación “de momento no es rentable, pero estamos ahí para nuestros clientes, por eso hemos abierto”.

Comenta que tienen ya “unas 400 personas en lista de espera”. Hay establecimientos como éste que sí que disponen de un local lo suficientemente grande para atender a más de un cliente, aunque tienen que cumplir con las medidas de seguridad e higiene.

En esta peluquería han adoptado ya todas las posibles, como mascarillas, geles, guantes, mamparas y hasta sillones plastificados.

Sin poder abrir

Pero hay peluquerías que aunque han querido abrir este lunes sus puertas no podrán hacerlo, como es el caso del negocio de Alberto Hernández, de Malditos Bastardos. Según explica a Telemadrid, no puede abrir su establecimiento porque no cuenta con el material necesario, porque les engañaron en la compra.

Recibimos mascarillas y pantallas de mala calidad y no sabemos nada de ese distribuidor, por lo que hemos tenido que aplazar la apertura hasta que nos llegue el nuevo material que hemos pedido y que calculamos que será esta semana”, dice.

Pérdidas y sin cobrar

Hernández calcula haber perdido unos 25.000 euros durante las semanas de confinamiento: “Estamos en un ERTE, pero aún no hemos cobrado nada”. Hernández tenía ya una lista de espera de 800 personas “pero tendremos que atrasarla”.

Son clientes que quieren cortarse el pelo, darse el tinte, mechas y otros muchos tratamientos y que desean recuperar la imagen perdida tras tantos días de confinamiento.