Madrid busca la fórmula para que el superávit del Ayuntamiento se destine a paliar las 'colas del hambre'

Ferrán Boiza del diario El Mundo se hace eco hoy en El Intercambiador de la incapacidad del Ayuntamiento para destinar el superávit municipal a paliar las colas del hambre. “Son 420 millones de euros que no puede destinar a la emergencia social, con 100.000 personas que reciben alimentos cada día para el sustento.

Ese dinero está inmovilizado para pagar deuda del Ayuntamiento. Pero hubo sorpresa anoche cuando se conoció el acuerdo fantasma entre gobierno y Bildu, porque en él se dice que el dinero del superávit se puede destinar a emergencia social. Lo que no sabemos es si justo esta parte del acuerdo es la que va a incumplir el gobierno”.

LÍO ENTRE EL ALCALDE DE MADRID Y UN CIUDADANO MULTADO POR PASEAR POR UN PARQUE

Por otro lado, Boiza habla también de la demanda al alcalde de un ciudadano mosqueado que es abogado, denunciado por pasear por el Parque del Oeste cuando estaba cerrado. “Y la Justica que a veces es inexplicable porque dos jueces han tomado dos decisiones contrarias sobre cerrar los parques decretado por Almeida. Los argumentos del Ayuntamiento es que se primó la salud sobre los intereses particulares y que tiene competencia sobre esta materia. Lo peor es que la pena del “telediario” no se la quita nadie al alcalde”.

Hoy hay que salir de casa con la mascarilla puesta y veremos qué pasa con las multas, que oscilan entre 6.001 y 30.000 euros

Por su parte Maria Cano, de Madrid Diario, se refiere al reparto de las mascarillas FPP2 en las farmacias a todos los madrileños. “Ayer se superaron los 4 millones de mascarillas repartidas. Un éxito esta primera tanda, y nos avisan que habrá una segunda, aunque no sabemos cuándo. Hoy hay que salir de casa con la mascarilla puesta y veremos qué pasa con las multas, que oscilan entre 6.001 y 30.000 euros”

Por último, Cano recoge cómo está el mercado del alquiler. “Se esperaba una bajada y una no recuperación del precio hasta 20’22 y los indicadores de abril dice que está subiendo, y lo que cambia es el perfil de demanda. Ya no sólo piden que sea con terraza o con jardín, sino que haya coworking, especialmente si es para compartido”.