Doha, lujo en el corazón del desierto

10.08.2015

Nos trasladamos a 5.330 km de Madrid, para visitar la ciudad de Doha, en pleno desierto de Qatar. Vamos a conocer la futura sede de la Copa Mundial de Fútbol 2022. Un país en contínuo crecimiento, cuya riqueza aumenta por segundos, con una de las mayores reservas de gas del mundo, y en el que 3 de cada 4 habitantes son extranjeros.

Nuestro primer madrileño, David, de Chamartín, llegó a Qatar hace diez años y hoy tiene dos empresas y ochocientos cincuenta empleados. Nos recibe en uno de los siete colegios que su empresa está pintando en la zona de Abu Hamour. David nos explica que todas las empresas de Qatar proporcionan alojamiento y comida a sus empleados. Su empresa tiene cinco hoteles con capacidad para 1500 personas. Visitamos la fábrica de plásticos de su propiedad, Dibelplas, de la cual provienen muchas de las bolsas que utilizamos en nuestro país, y su oficina central, desde la cual colaboran con empresas españolas que se quieren instalar en el país.

David nos invita a cenar con un auténtico jeque árabe, el primo del emir de Qatar. Nos reciben a la manera tradicional, oliendo madera de sándalo, entramos en el lujoso salón en el que comen los hombres y disfrutamos de unos deliciosos platos, eso sí, sentados en el suelo y cogiendo la comida siempre con la mano derecha, como se hace en toda la zona del golfo pérsico.

A la costa de Qatar le han ganado 5,5 km de isla artificial, es la zona conocida como La Perla, para enseñarnos este proyecto hemos quedado con Yolanda, de Pozuelo. En el barco de su amigo Jaume recorremos la zona que en el futuro se llenará de viviendas y tiendas de lujo.

Yolanda nos lleva a una zona de venta de camellos y nos explica que utilizan la piel y la carne de estos animales para hacer un delicioso guiso. Después de visitar su casa y conocer a su familia, nos acercamos a conocer el Souq Waqif (zozo), donde nos explica algunas de las tradiciones del país.

En el barrio diplomático quedamos con un ex deportista profesional de Canillejas llamado Nacho. Con él visitamos uno de los lugares más conocidos de Doha, el circuito Losail. Nos acercamos a conocer la casa de alquiler que comparte con otras personas, ya que en Qatar los extranjeros no pueden comprar propiedades y Nacho nos explica que los qataríes no pagan ni impuestos, ni electricidad, ni agua.

Nacho nos lleva al lujoso centro deportivo Aspail, aunque a cuarenta y cinco grados de temperatura no encontramos a muchos valientes practicando deporte. Pasamos por delante de la sede de la famosa Al Jazeera TV y en la zona de Messaid descubrimos uno de los entretenimientos favoritos de los qataríes, recorrer el desierto en sus potentes quads.

Dejamos a Nacho de nuevo en la ciudad y nos acercamos a la central de Iberdrola de Qatar para encontrarnos con María, de Chamartín. María nos lleva a pasear por La Corniche, el paseo marítimo de Qatar y a visitar uno de los lugares de ocio más frecuentados por los qataríes y los expatriados, el mall Villaggio, un centro comercial que pretende recrear una visita a Venecia, con góndolas incluidas. María nos explica que las mujeres qataríes son unas auténticas apasionadas de las compras ya que debajo de las abayas (su vestimenta tradicional), llevan ropa de corte occidental.