Cierra la morgue del Palacio de Hielo tras acoger 1.146 fallecidos en un mes

Cierra la morgue del Palacio de Hielo tras acoger 1.146 fallecidos en un mes

Con un emotivo minuto de silencio han comenzado los actos de clausura de la morgue situada en el Palacio de Hielo. Las instalaciones cierran tras acoger a 1.146 fallecidos en un mes.

Presidió el acto la presidenta del gobierno de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, y la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Margarita Robles: "Nunca les hemos dejado solos"

En un sentido discurso, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha querido rendir un homenaje a los fallecidos durante la pandemia del coronavirus. "No hemos podido salvarles la vida, pero nunca les hemos dejado solos", ha expresado.

Almeida: "El Palacio de Hielo es un símbolo"

El alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida ha calificado el Palacio de Hielo como "un símbolo" para españoles y madrileños, al tiempo que ha destacado la extraordinaria "delicadeza" y el exquisito "tacto" del personal, militar y civil, que ha trabajado en las instalaciones.

Díaz Ayuso:"Han estado cuidados y velados por nuestro ejército"

En la misma línea que el alcalde se ha manifestado la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, que ha destacado la extraordinaria labor de los efectivos militares "que han velado y cuidado" a los fallecidos por la pandemia del coronavirus.

El primer recinto habilitado para el traslado de fallecidos

Fue el primer recinto de estas características habilitado para el traslado de los fallecidos, convirtiendo sus instalaciones en una morgue provisional, cuyo único objetivo ha sido ayudar a descongestionar la crisis sanitaria.

La iniciativa de convertir las instalaciones en una morgue surgió gracias al trabajo en equipo de los miembros gestores del Palacio de Hielo y las autoridades "para frenar en la medida de lo posible la amenaza que estaba viviendo el país y sobre todo la capital".

Gracias a esta iniciativa solidaria se logró descongestionar el trabajo de las empresas funerarias para garantizar así el servicio que prestan y mantener en todo momento la dignidad de los difuntos. Con esta acción, se buscó "aportar consuelo y tranquilidad a todos las familiares que han perdido a un ser querido en una situación tan compleja como dolorosa".