El verano llegará el próximo martes a las 19.16 horas y durará 93 días

El verano llegará el próximo martes a las 19.16 horas y durará 93 días

El verano en el hemisferio Norte comenzará el próximo martes 21 de junio a las 19.16 horas y esta estación, que es la más larga del año desde hace algunos siglos, durará 93 días y 15 horas, por lo que el otoño se iniciará el día 23 de septiembre, según datos del Observatorio Astronómico Nacional.

El inicio del verano puede darse, a lo sumo, en tres fechas distintas del calendario vigente (del 20 al 22 de junio). No obstante, a lo largo de todo el siglo XXI el verano se inicia en los días 20 y 21 de junio (fecha oficial española), siendo el comienzo más tempranero el del año 2096 y el inicio más tardío el del pasado año 2003.

Según el convenio astronómico, el inicio de las estaciones viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del verano, esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el Sol alcanza su posición más boreal.

Durante esta época, el día del solsticio corresponde al de mayor duración del año y alrededor de esta fecha se encuentran el día en que el Sol sale más pronto y aquél en que se pone más tarde. Así, el próximo día 21 de junio será el día de mayor duración y, por ejemplo, en algunas ciudades como Madrid esta duración será de 15 horas y 3 minutos --por las 9 horas y 17 minutos que dura el día más corto (el 22 de diciembre)--.

A lo largo de este verano se podrá disfrutar de un eclipse parcial de Sol el día 1 de julio y será visible en el sur del Océano Índico. Además, como en toda época del año hay algún fenómeno astronómico de interés, predicho (como son los eclipses) o no (como los cometas nuevos), será preferible realizar las observaciones en fechas cercanas a la luna nueva (1 de julio, 30 de julio y 29 de agosto), salvo cuando se pretenda observar la propia Luna.

EL 'DÍA DEL AFELIO'

En cuanto a la primera luna llena del verano, las predicciones apuntan a que se dará el 15 de julio, seguida de otras dos lunas llenas el 13 de agosto y el 12 de septiembre. Para los aficionados a la astronomía, se producirán también varias lluvias de estrellas y, entre las más intensas, estarán las delta Acuáridas (30 de julio) y Las Perseidas (12 de agosto).

Un hecho circunstancial no relacionado con las estaciones se da también en esta época: el día del afelio, es decir, el día en que el Sol y la Tierra están más alejados entre sí a lo largo del año. En esta ocasión, el máximo alejamiento será el próximo 4 de julio, siendo la distancia de algo más de 152 millones de kilómetros.

Por último, las agrupaciones ficticias de estrellas conocidas como constelaciones también serán protagonistas, como por ejemplo las que se agrupan alrededor de la estrella Polar como Casiopea, Cefeo, el Cisne o el Dragón. Entre las estrellas más brillantes visibles en esta época destacan las que constituyen el 'triángulo veraniego': Altair (en el Aguila), Deneb (en el Cisne) y Vega (en la Lira).

Beber agua y usar protección solar contra el calor

La Comunidad de Madrid recomienda beber al menos un litro y medio de agua al día y proteger la piel con cremas que contengan un factor de protección superior a 15 ante los días de calor.

Según ha informado el Gobierno regional mediante un comunicado, es fundamental mantener una adecuada ingesta de líquidos y vigilar de forma especial a los niños y a los ancianos para que beban al menos un litro y medio de agua al día fuera de las comidas.

Además, se deben evitar los paseos y el ejercicio físico en las horas de más calor (especialmente entre las 12 horas y las 17 horas) y procurar que las prendas de vestir sean de tejidos naturales, ligeras y de colores claros.

La Comunidad también aconseja prestar especial atención en la elaboración y conservación de los alimentos, dado que el calor favorece la proliferación de bacterias que pueden producir problemas graves. En concreto, las frutas y verduras para consumir en crudo deben lavarse cuidadosamente, añadiendo incluso unas gotas de lejía para uso alimentario y aclarando muy bien.

Los alimentos deben cocinarse bien, alcanzando un mínimo de 65 grados, especialmente si se han descongelado o mantenido un tiempo en la nevera una vez guisados. La descongelación debe hacerse siempre con tiempo suficiente en el interior de frigorífico.

Los alimentos no deben dejarse nunca a temperatura ambiente más de una hora y si se va a preparar salsas con huevos crudos, como mayonesas, se debe preparar la cantidad justa para la comida y no guardar lo que sobre, ha informado el Gobierno. Las carnes deben hacerse completamente, lo mismo que los pescados, salvo que éstos se hayan sometido previamente a una congelación de al menos 48 horas, para evitar así la infección por anisakis.

En cualquier caso, se deben extremar las condiciones de limpieza de todos los elementos que intervienen en la preparación de los alimentos y no usar nunca para un plato cocinado el recipiente en el que estaba en crudo.

FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR (FPS) SUPERIOR A 15

La Consejería de Sanidad recuerda que es necesario proteger la piel del sol, utilizando cremas con factores de protección (FPS) superiores a 15.

Este factor se debe elevar si se tiene la piel clara y llegar incluso a cremas de pantalla total para los niños, que nunca deben estar expuestos al sol antes de cumplir tres años. Exponernos al sol sin las debidas precauciones causa el envejecimiento prematuro de la piel y quemaduras y puede llegar a causar insolación, lesiones cancerosas o cataratas en los ojos, afirma Sanidad.

Si tras exponerse al sol o al calor intenso una persona presenta fiebre, piel caliente, enrojecida y seca, es necesario llamar al 112 dado que son síntomas de un golpe de calor, un cuadro que puede llegar a tener graves consecuencias si no se trata de forma temprana. También se recuerda que es necesario esperar un tiempo prudencial (no inferior a dos horas) desde el fin de la comida hasta el baño.

PLAN DE CALOR

La Comunidad de Madrid tiene activado el Plan de Alerta y Prevención de los Efectos sobre la Salud de las Olas de Calor de esta temporada con diversas medidas preventivas para afrontar los posibles efectos perjudiciales para la salud que causan las altas temperaturas, manteniéndose operativo hasta el 15 de septiembre.

El Plan contempla diversos canales para mantener informada tanto a la población como al personal sanitario y de servicios sociales de la llegada del calor y situaciones de riesgo. El Plan de prevención se dirige a la población más vulnerable a los efectos del calor, que son los mayores, las personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias y los niños.

En este grupo se incluye a los mayores que viven solos, con escaso apoyo socio-familiar, enfermos o con situación socio-económica desfavorecida. También por su vulnerabilidad, se dirige a la protección de los menores.

NIVELES DE RIESGO

La Consejería de Sanidad ha establecido distintos niveles de riesgo tomando como referencia el valor de 36,5ºC, a partir del cual se activa la alerta por calor a fin de que las instituciones socio-sanitarias optimicen sus recursos en previsión de aumento de la demanda de la población susceptible.

Se trata de la denominada 'temperatura umbral', que, según los estudios de la Comunidad, puede provocar tanto efectos directos por el calor, siendo el más grave lo que se denomina como golpe de calor, como efectos indirectos en mayores y enfermos crónicos.

En algunos casos, las altas temperaturas alteran los síntomas de patologías ya existentes como enfermedades respiratorias y cardiovasculares. En función de los informes epidemiológicos, se han establecido tres niveles de riesgo, que son la clave para determinar el nivel de intervención.

El nivel cero o nivel verde indica situación de normalidad. El nivel I, amarillo o de precaución se refiere a temperaturas máximas previstas hasta los próximos cuatro días iguales o superiores a 36,6ºC e inferiores a 38,6ºC con una duración que no supere los tres días consecutivos y activa la Comunicación de alerta e información dirigida a cuidadores y grupos de riesgo específicos.

El nivel II, nivel rojo o de alto riesgo, indica temperaturas máximas previstas hasta los próximos cuatro días iguales o superiores a 38,6ºC al menos un día, o cuatro días consecutivos con temperaturas iguales o superiores a 36,6ºC. La Comunidad de Madrid activa la comunicación de la situación de alerta, dirigida a cuidadores y grupos de riesgo específicos y además de intervención directa sobre población vulnerable en el ámbito domiciliario/institucional sanitario o social.

La situación de alerta cesa cuando la temperatura real se encuentre por debajo de la temperatura umbral (nivel I ó nivel II de riesgo) que ha determinado la activación de la misma, comunicándose su desactivación igualmente a las instituciones implicadas.