Las reclamaciones se disparan en verano

Las asociaciones de consumidores han visto como las quejas turísticas se han multiplicado por dos estos últimos meses. Las más frecuentes son las relacionadas con el transporte, los alojamientos, la hostelería y las agencias de viajes.

Marina intentó irse de vacaciones con una agencia de Navalcarnero, pero esta se declaró en quiebra y se quedó con su dinero. Había pagado 3.100 euros. Tras poner una denuncia, Marina lo pensó bien y decidió volver a pagar casi 4.000 euros, en otra agencia, para cumplir el viaje de sus sueños. Tuvo que pedir un crédito al banco pero al final ha conseguido irse al Caribe con sus dos hijos y con su madre.

José Luis sin embargo ya ha vuelto de vacaciones con su familia. Vienen disgustados y decepcionados. El hotel Internacional, donde se alojaron en Menorca, no les ha gustado nada. No les limpiaban la habitación, incluso tenía hormigas. Los espectáculos no eran en castellano y el trato en la recepción no era nada bueno. José Luis asegura que se ha sentido "extranjero en su propio país". Ha puesto varias reclamaciones pero todavía nadie le ha contestado.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) da las claves para hacer bien una reclamación. Lo primero es hacerlo por escrito, después aportar todas las pruebas posibles, de hecho valen las pruebas gráficas y los vídeos. Así se podrá comprobar que el hotel o el apartamento, por ejemplo, no tenían las vistas que ofrecían o no tenían las características que habían vendido en la publicidad. También sirven las reclamaciones que se han puesto en el destino. Los testigos también son importantes y también se debe guardar las facturas y los comprobantes de los gastos que se han sufrido por culpa de esa reclamación.

Sin duda lo que pretendían ser unas vacaciones para muchos, este verano, se han convertido en un infierno.