Una conquense muerta en Madrid deja su fortuna para educar a niños de su pueblo

Virginia falleció sola en Madrid, a los 86 años, pero nadie se percató de su muerte

La herencia se dedicará a crear una fundación benéfico-educativa en Valverde de Júcar

El Ayuntamiento de Valverde de Júcar dedicará un parque a la anciana

sociedad

| 03.02.2015 - Actualizado: 16:31 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Una anciana soltera y sin familia directa que murió en Madrid el año pasado ha dejado una fortuna que podría sumar varios millones de euros para educar a los niños de familias sin recursos en la localidad conquense de Valverde de Júcar.

Virginia Pérez Buendía falleció sola a los 86 años en septiembre del año pasado en una vivienda de su propiedad, en pleno centro de Madrid, pero nadie se percató de su muerte hasta semanas después, ha relatado a Efe el alcalde de Valverde de Júcar, Pedro Esteso.

Un juzgado de Madrid investiga ahora las causas del fallecimiento de esta anciana adinerada, aunque las primeras hipótesis apuntan a "un fallo cardíaco", pero al no tener hijos ni familia directa nadie la echó en falta, ha explicado el alcalde.

A principios de noviembre fue enterrada en su pueblo, Valverde de Júcar, al que ha querido dejar su herencia para crear una fundación benéfico-educativa que asegure la enseñanza a los niños con menos recursos. Su deseo se materializará a través de la Fundación Pérez Buendía que está a punto de constituirse, ha explicado el regidor, por lo que su dinero irá a labores educativas íntegramente.

Los albaceas son el alcalde, el párroco y el juez de paz, y además estará integrada por otras cinco personas. Actualmente hay cien niños en el colegio de la localidad, pero otros ochenta estudiantes cursan estudios superiores fuera del pueblo, por lo que se podría hacer "una labor magnífica" a través de becas, ha señalado el alcalde.

UNA HERENCIA POR CUANTIFICAR

Sobre su fortuna, el regidor ha indicado que "todavía no se ha cuantificado, no se sabe, pero se presume", porque tenía numerosas tierras de labor, fincas en varios términos municipales, una vivienda en Madrid cerca de la Carrera de San Jerónimo, acciones en banca y dinero en efectivo.

La familia arrancó con un molino de harina y actividades agroalimentarias, pero su patrimonio fue creciendo poco a poco, aunque el testamento data de 1983.

"Virginia era muy especial. Muy suya. Vivía a su manera. No le gustaba hacer ostentación. Iba con un coche viejo. Vestía de día. Le gustaban los animales. Madrugaba. Le gustaba el campo. No se paraba a hablar con las vecinas", ha agregado Esteso, y por eso su testamento ha sido "una sorpresa". "Nos ha dejado su gran corazón. Es la mejor apuesta. El futuro de nuestros hijos, de nuestros pequeños", ha añadido.

Su testamento fue leído el pasado 25 de enero, un domingo en la Casa de la Cultura a la que acudió buena parte del pueblo, a diferencia de lo que ocurrió en su entierro, ha lamentado Joaquín, un vecino cuya familia ha sido vecina de Virginia. "Nadie esperaba que fuera a dejar nada. Era un poco huraña. Llevaba una vida un poco de ermitaña. Contradicciones de la vida", ha agregado.

Sus bienes podrían sumar varios millones de euros, según comenta este vecino, quien agrega que era una familia que trabajaba mucho pero no gastaba "ni un céntimo".

UN PARQUE EN SU RECUERDO

El Ayuntamiento conquense de Valverde de Júcar rendirá homenaje el próximo verano a Virginia Pérez Buendía, la anciana que ha dejado en herencia toda su fortuna para becas, para que puedan estudiar los niños de su pueblo con menos recursos, y pondrá su nombre a un parque de la localidad.

Así lo ha adelantado el alcalde de Valverde de Júcar, el popular Pedro Esteso, quien ha señalado que probablemente se celebrará durante el "verano cultural" que tiene lugar entre los meses de julio y agosto. Lo que han previsto es que algunos historiadores "ensalcen" la labor de la familia Pérez Buendía, que tuvo una fábrica de harinas en el municipio y se dedicó durante años al ámbito empresarial agrícola.

Además, el Consistorio pondrá su nombre a un parque del pueblo, justo el que hay al lado de la vivienda en la que residió esta anciana durante los últimos años de su vida, y quieren convertir esa casa en un museo etnográfico para que no se olvide que destinó todo su legado y patrimonio a un fin social.

Esteso ha insistido en que su decisión ha sido "una grata sorpresa" y que lo llamativo es que esta mujer que no tuvo hijos haya querido dedicar su dinero a los niños, y ha resaltado que con ello demuestra que fue consciente de la importancia de la cultura como garantía de futuro de un pueblo.

"Se comentó que podría destinarlo a una entidad benéfica, una ONG o que se lo quedaría el Estado", ha agregado, pero finalmente ha ido para los estudiantes de Valverde de Júcar.

Los vecinos de este pueblo de Cuenca, de algo menos de 1.200 habitantes, se enteraron de su legado el último domingo de enero, en la Casa de la Cultura, según ha precisado a Efe Arsenio Triguero, el párroco y uno de los albaceas testamentarios junto al alcalde y el juez de paz.

Virginia Pérez Buendía falleció en septiembre de 2014 en un piso de su propiedad en la calle Marqués de Cubas de Madrid, pero nadie se percató de su muerte hasta semanas después. La vivienda, que tuvo que ser desinfectada, sigue precintada por orden judicial, según han informado a Efe fuentes municipales.