Un hombre muere corneado en el tórax en el primer encierro de Cuéllar

Doce muertes convierten a 2015 en año más trágico en los encierros desde 2000

Trágico primer encierro de Cuéllar (Archivo)

sociedad

| 30.08.2015 - 12:18 h
REDACCIÓN

Un hombre, aún sin identificar, ha muerto hoy en el primer encierro del municipio segoviano de Cuéllar tras recibir de un novillo una cornada en el tórax, que le ha afectado directamente al corazón, según han confirmado a Efe fuentes municipales y de la enfermería.

El suceso, según algunos testigos, se ha registrado en torno a las nueve y veinte de la mañana, en la zona conocida como del "embudo", de transición entre el final del recorrido del campo y el inicio del trazado urbano, donde un toro rezagado ha arremetido contra el hombre causándole la muerte prácticamente en el acto.

Los toros, procedentes de la ganadería Blázquez y Rein, de Alcalá del Valle (Cádiz), han entrado finalmente en la plaza cerca de las diez de la mañana.

El médico de la plaza de toros, Plazo Vázquez, solo ha podido certificar la muerte del hombre corneado, de unos sesenta años, que ha recibido el impacto en el corazón.

EL ALCALDE LAMENTA EL SUCESO: "UN TRISTÍSIMO COMIENZO" DE LOS ENCIERROS

El alcalde de la villa, Jesús García (PP), ha lamentado el suceso y lo ha calificado como "un tristísimo comienzo" de los encierros, declarados de Interés Turístico Nacional -de cuya celebración hay documentos que los datan ya en el siglo XIII-, que hoy han convocado a unos 50.000 visitantes.

Pasadas las diez y media de la mañana, los servicios funerarios han trasladado al depósito el cadáver del fallecido, que inicialmente podría haber llegado de fuera de esta localidad segoviana de cerca de 10.000 habitantes.

García ha recordado que "hacía muchísimos años" que no había que lamentar una muerte en los encierros de Cuéllar, aunque sí que se han venido registrando heridos de gravedad, y ha deseado que no se repitan situaciones similares en lo que queda de encierros, hasta el jueves.

Aunque el alcalde no ha querido polemizar dadas las características del momento, ha subrayado que tanto textos de carteles como los servicios de Protección Civil advierten por megafonía que está prohibido permanecer en la zona donde se ha registrado el suceso, ya que hay vallas pero no son de protección sino para encauzar al ganado.

Alguno de los toros han quedado rezagados y han provocado momentos de tensión, mientras que el encierro ha entrado en el recorrido urbano en torno a las nueve y veinte, unos diez minutos antes de lo habitual, tras la suelta de las reses a las ocho de la mañana.

En el "embudo" también hay corredores que esperan a que lleguen los toros para iniciar el recorrido urbano, de cerca de un kilómetro, después de que las reses recorran más de cinco por el campo, desde los corrales, descansando en zonas acondicionadas para ello, acompañadas por 475 caballistas, de los que solo 40 permanecen más cerca de las reses.

El fallecido ha sido cogido y arrastrado por un toro rezagado, en una bajada del "embudo" de mucha tensión y acelerada, según algunos testigos, mientras que algunos caballistas han intentado separar a la res del corneado, que ha quedado en el suelo, junto a unos corrales que hay en la zona por si es necesario agrupar al ganado antes del recorrido urbano.

Ha sido rescatado inconsciente por varias personas y trasladado a una ambulancia próxima, que lo llevó a la enfermería.

El pasado 15 de agosto, el concejal del pueblo vallisoletano de Traspinedo, José Alberto Peñas López, de 36 años, murió corneado en el encierro de Peñafiel (Valladolid).

DOCE MUERTES CONVIERTEN A 2015 EN EL MÁS TRÁGICO EN LOS ENCIERROS DESDE 2000

La muerte de un hombre hoy en los encierros de Cuéllar (Segovia) eleva a 12 el número de fallecidos en estos festejos en España en 2015, el año con más víctimas mortales de los últimos quince.

Desde el 2000, 74 personas han muerto en encierros y festejos taurinos en España. De ellos, 71 eran hombres y 3 mujeres.

Después de 2015, los años más trágicos son 2009, con 10 personas fallecidas, y 2012, con 8.

Otras 7 personas murieron en los años 2010 y 2011, mientras que en 2007 fallecieron cinco.

En 2013 murieron cuatro personas, y tres víctimas mortales se registraron en los años 2001, 2003, 2004 y 2008. Con dos fallecidos, se sitúan los años 2000, 2002, 2005 y 2006, siendo 2014, con un muerto, el año con menos víctimas mortales producidas en los encierros.

En 2015, la primera víctima se produjo el pasado 24 junio, cuando un hombre de 43 falleció tras recibir varias cornadas durante la lidia tradicional del toro de San Juan en la feria de los Sanjuanes de Coria (Cáceres).

Solo un día después, muere un hombre de L'Ampolla (Tarragona) tras pasar varios días ingresado al resultar herido, el 22 de junio, durante la celebración de un toro embolado en las fiestas de Sant Joan.

El 5 julio falleció la tercera víctima del año, un hombre de 43 años al recibir una cornada en los festejos taurinos de las fiestas de Sant Pere celebradas en el barrio de Grau (Castellón).

El 14 julio, muere la cuarta víctima, un turista francés de 44 años a consecuencia de una cornada durante los espectáculos taurinos en Pedreguer (Alicante).

La primera víctima de este mes de agosto se produjo el día 9 cuando un hombre de 32 años recibe una cornada en el cuello en un encierro en Villaseca de la Sagra (Toledo). La víctima se encontraba grabando el espectáculo con su móvil y no se percató de que el animal se acercaba.

El 14 agosto pierden la vida dos hombres, uno de 32 años que recibió una cornada en la localidad valenciana de Museros durante los festejos del "bou al carrer" y otro de 55 que había sido corneado el día anterior en un encierro en Blanca (Murcia).

Un día después, el 15 agosto, José Alberto Peñas López, de 36 años, concejal de Traspinedo, fallece cuando participaba en un encierro en Peñafiel (Valladolid) por las graves heridas que le causó un novillo.

El 16 agosto murió otro joven de Calahorra tras ser corneado durante una suelta de vaquilla en las fiestas patronales de Lerín (Navarra).

El pasado 22 agosto, un hombre de 45 años falleció a consecuencia de una cogida sufrida durante los festejos de "bous al carrer" (toros en la calle) en Borriol (Castellón).

Además de estos sucesos, hay que sumar, la del hombre de 89 años, que murió el 3 de agosto, durante los festejos de "bous al carrer" en la localidad alicantina de Gata de Gorgos, a consecuencia del golpe que sufrió al caer al suelo cuando se encontraba presenciando el espectáculo en una zona protegida. Al parecer una vaquilla metió la cabeza entre los barrotes de la zona acotada y el anciano cayó y se golpeó la cabeza con el suelo.