Un guineano recibe asilo en España tras una larga lucha por los derechos LGTB

En 2017, todavía hay 76 países en el mundo en los que se persigue la homosexualidad, la gran mayoría de ellos en el continente africano

sociedad

| 26.06.2017 - 16:41 h
REDACCIÓN

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En 2017 hay 76 países en el mundo en los que se persigue la homosexualidad, la gran mayoría de ellos en el continente africano. España, desde 2009, introduce como motivo de protección ser perseguido por ser gay. Telemadrid ha estado con un joven guineano que acaba de recibir el asilo tras una larga lucha. Se trata de Miguel Edu, presidente de Gays Africains Emigration.

Miguel Edu, de Guinea Ecuatorial, aunque crecido en Gabón, cuante lo que significa ser gay en África. Para los africanos, describe, "los gays son demonios, personas que no deben vivir en contacto con los demás, ya que para ellos es algo que se contagia, una enfermedad".

Edu relata que todo empezó cuando su madre le encontró en la cama con un chico, el cual, en ese momento, era su pareja en secreto. A partir de ahí, empezaron las críticas y el maltrato. Perdió su trabajo, su dinero, sus pertenencias, a su familia y lo más importante, "a mi novio, que se quitó la vida después de esto". "Por todo lo que tuve que pasar, - asegura- hoy defiendo los derechos de los gays africanos, contando mi historia como testimonio".

Lleva ya algunos años en España y los primeros recuerdos que su estancia no son muy buenos. "Vine aquí en busca de una vida mejor, lo cual no era muy difícil después de todo lo que me había tocado vivir -dice- pero cuando llegué sufrí abusos sexuales durante un mes por parte de un hombre. Después, gracias a Dios, he conocido a gente maravillosa dentro de la Comunidad de Madrid de Atención a Gays y Lesbianas".

REFUGIO EN ESPAÑA

Ahora Edu ha conseguido "refugio por orientación sexual”, y está contento y tranquilo ya que, de ser expulsado, tendría que haber vuelto a su país. En ese caso tenía miedo incluso de morir porque está amenazado de

muerte por parte de los hermanos de su difunta pareja.

Edu asegura que ama África. "Principalmente soy africano y lucho por la paz y el amor entre nosotros -dice- No merecemos el trato que nos dan allí. Somos, ante todo humanos y tenemos una vida tan valiosa como la de cualquier persona. África es un paraíso, su belleza es inimaginable. Estoy orgulloso de ser guineano. Creo que cuando uno renuncia de sus raíces renuncia de sus tradiciones y pierde su razón de ser. Yo tengo claro quién soy y lo que quiero ser y voy a luchar porque las cosas sean como yo quiero que sean".

Edu hace un llamamiento a la sociedad para que se acabe la homofobia. Hace hincapié en la necesidad de conseguir la paz porque "cada uno tenemos virtudes y defectos, y definitivamente no hay ninguna criatura perfecta. Cada persona tiene que mirar por lo que tiene de bueno y lo que tiene de malo, además siempre tenemos que ponernos en la piel de los demás antes de hablar o actuar. A la gente que critica la homosexualidad les haría preguntarse lo siguiente: si fuera gay, ¿cómo me gustaría que me tratasen? ¿y si fuera africano, español, mujer, hombre, negro blanco…?, da igual, al final lo importante es que somos personas. Yo no elegí ser gay, y menos en un país racista. Nadie elige su condición sexual, es natural, ¿por qué entonces tenemos que ser juzgados por ello? Como muchos consideran, los enfermos no somos nosotros, si no todos aquellos que nos discriminan".