Un guardia civil dice que Porto no quería ir a la casa donde pudo morir Asunta

sociedad

| 06.10.2015 - 13:49 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

El teniente de la Guardia Civil que estuvo en el registro de la vivienda de Teo (A Coruña) y en la inspección del lugar donde se halló el cadáver de Asunta ha destacado hoy la reacción entonces de Rosario Porto, "reacia" a acudir a la casa en la que, según la investigación, murió la niña.

En la sexta jornada del juicio, este testigo, el primer agente en declarar, ha relatado como en "un principio" la madre de Asunta, imputada por esta muerte violenta junto con su exmarido, se mostró "reacia" a ir a esta casa, al observar a los investigadores que a esa finca no iba "nadie" y que allí no podrían descubrir nada, puesto que a ese hogar no podría haber acudido persona alguna ya que únicamente existe una "copia" de las llaves y que las tenía ella.

Finalmente, en base a su declaración, fue el otro acusado, Alfonso Basterra, quien en ese momento espetó, "pues voy yo", motivo ante el que Porto también accedió.

En base a la exposición de los hechos de este teniente, que se ha prolongado durante más de dos horas, nada más llegar la madre a la casa de Teo, quiso ir al servicio y subió las escaleras "a paso acelerado" hasta una habitación del piso superior, por lo que el teniente la siguió.

En dicho dormitorio y en una "primera visual" se observó una papelera que contenía "una mascarilla, un amasijo de papeles y cuerda anaranjada de color brillante prácticamente idéntica a la que acababa de ver en el lugar donde fue hallado el cadáver de su hija".

Es en ese momento cuando Porto se puso "nerviosa", ha contado, y en ese estado comenzó a explicar el contenido de ese recipiente de un modo que, ha apreciado, no era comprensible, ya que, por ejemplo, la madre relató que los pañuelos encontrados eran de un episodio de mocos de Asunta muy anterior, cuando su apariencia era reciente.

Envoltorios de las mascarillas encontradas en esta papelera también fueron localizadas en el coche de Rosario Porto.

Ante ese nerviosismo de la mujer, es Alfonso quien comenzó, en base a este efectivo de las fuerzas y cuerpos de seguridad, a responder a las preguntas de los guardias civiles.

Este teniente también participó en las detenciones de los dos únicos acusados por este crimen, en concreto la de Rosario Porto al determinar, tras el visionado de las cámaras, que había mentido en su declaración y "tomando como referencia el nerviosismo" que mostró con el "hallazgo de la cuerda".

La de Alfonso, un día después, ha proseguido, se "vinculó" al informe biológico que detecta en el cuerpo de Asunta "niveles toxicológicos" de Lorazepam, siendo su padre quien había realizado la comida para los tres el propio día de la muerte de esta pequeña.

Rosario Porto y Alfonso Basterra han vuelto hoy, por quinto día, a esta vista oral, vestidos ambos nuevamente de color oscuro, en una sesión en la que, por el momento, se han mostrado mucho más serenos.

Los padres de Asunta, la abogada Rosario Porto y el periodista Alfonso Basterra, internos en el penal coruñés de Teixeiro desde hace más de dos años, son los únicos acusados del asesinato de esta menor, a la que adoptaron cuando no había cumplido doce meses.