Tráfico intensifica los controles a camiones y furgonetas de reparto

TELEMADRID, testigo de cómo el sobrepeso puede costar 4.300 euros de multa

El exceso de carga y la falta de descanso, las dos principales infracciones

Sólo representan un 15% del transporte en carretera, pero camiones y trailers por su volumen y peso desplazado son mucho más peligrosos

La campaña durará hasta el próximo domingo y se realiza en carreteras de toda España

sociedad

| 13.02.2012 - Actualizado: 16:45 h

Jorge Asunción Higueras

La Encuesta de Telemadrid

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Durante toda una semana los camiones, furgonetas de reparto y trailers de gran tonelaje van a estar en el punto de mira de la Guardia Civil de Tráfico. Estos días los agentes van a realizar controles preventivos, a cualquier hora y en cualquier carreterra de toda España, con especial incidencia en polígonos y a las hora de reparto y de más tránsito de este tipo de vehículos de gran tonelaje.

Es una campaña que se realiza todos los años, pero que puede llegar a ser muy dolorosa.

El equipo de TELEMADRID desplazado este lunes a las inmediaciones de Alcobendas, en el km. 17 de la A-1, ha sido testigo de cómo un sobrepeso en la carga puede suponer hasta 4.300 euros de multa al infractor. Todo un roto en estos tiempos de crisis.

Y es que el sobrepeso, precisamente debido a la crisis, se está convirtiendo en la infracción más frecuente en este tipo de transporte. Se aceptan portes muy por encima de la Masa Máxima Autorizada del vehículo. Se le carga en exceso, aún poniendo en juego la propia vida, ya que este tipo de vehículos no responde igual que un turismo, y con sobrecarga es una auténtica bomba de relojería.

La segunda infracción más frecuente es conducir pasado de horas al volante. Se aminoran los tiempos de descanso, se conduce con estrés y al límite, de nuevo la tan temida como cacareada crisis aparece: los camioneros no descansan lo suficiente y se ponen en marcha con pocas horas de descanso, forzando al límite.

Otra infracción que se paga, y caro, en estos controles preventivos. El "yo controlo" entre estos profesionales tiene un último y supremo juez: el tacómetro que registra cada uno de sus descansos y de sus movimientos.