Francisco Rivera Ordóñez trasladado en estado grave a la Clínica Quirón de Zaragoza

"Viva la Virgen del Rocío", últimas palabras de Rivera antes de ser operado

El apoderado de Paquirri dice que la buena noticia es que no ha tenido fiebre

La vida de Rivera "no ha corrido peligro en ningún momento", dice su cirujano

Es trasladado a un centro médico de Zaragoza

sociedad

| 11.08.2015 - 07:46 h
REDACCIÓN

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El torero Francisco Rivera "Paquirri" ha sido trasladado esta tarde, en estado grave, a la Clínica Quirón de Zaragoza desde el hospital San Jorge de Huesca, cuidad en la que fue corneado ayer por el toro "Traidor" en la feria taurina oscense.

Francisco Rivera, que ha pasado las últimas horas con un diagnóstico estable dentro de la gravedad, será atendido a partir de ahora por el doctor Carlos Val-Carreres, cirujano jefe del coso de La Misericordia de Zaragoza y con gran prestigio en la cirugía taurina.

Según el primer parte médico emitido por el centro sanitario zaragozano, el torero se encuentra estable en la UCI y "no hay variación pronóstica respecto al día de ayer".

El diestro ha sido trasladado en una UVI móvil a la Clínica Quirón, donde ha llegado poco antes de las 17.00 horas y donde le esperaban su esposa, Lourdes Montes, a punto de dar a luz a su primera hija, y su hermano Cayetano, quienes han viajado en AVE hasta la capital aragonesa.

El doctor Enrique Crespo, el cirujano que le operó ayer en la plaza de toros de Huesca, ha dicho esta mañana a los medios, tras visitarlo en el hospital oscense, que las heridas son muy graves y que el torero tiene dolores, pero que su vida "no ha corrido peligro en ningún momento".

Según ha revelado el cirujano, "Viva la Virgen del Rocío" fueron las últimas palabras que dijo el torero antes de ser operado de la grave cornada que le asestó el cuarto toro de la primera corrida de la Feria taurina oscense, el segundo de su lote.

El doctor Crespo ha explicado que el escáner que le han practicado esta mañana al diestro ha revelado que no se han detectado otras lesiones a las diagnosticadas inicialmente en la enfermería de la plaza de toros, donde fue asistido por un equipo de diez personas.

El torero fue intervenido de "una herida por asta de toro en región supra púbica y fosa iliaca derecha con un trayecto transverso de unos 25 centímetros hacía izquierda con desgarro de la musculatura de la pared abdominal a través del oblicuo mayor y del transverso del abdomen".

El cirujano ha destacado que "Paquirri" ha pasado una noche "tranquila y estable" aunque habrá que esperar a la evolución de las heridas.

Tras insistir en que no ha habido "ninguna complicación" en estas horas y que el diestro ha estado consciente, ha avanzado que tendrá una recuperación muy lenta ya que las heridas tienen que cicatrizar y pueden aparecer complicaciones menores.

El doctor ha resumido la situación del torero, a quien se le repararon los tejidos dañados en la plaza, diciendo que "lo bueno es que no se han detectado otras lesiones", aunque el "pronóstico sigue siendo muy grave".

El diestro ingresó en la enfermería de la plaza en brazos, entre otros, de los toreros El Fandi y Padilla.

Padilla lo ha visitado esta mañana en el hospital, y después ha dicho a los medios que Francisco Rivera estaba bien y animado y que iba a dedicar la lidia que protagonizará hoy en el coso oscense.

El apoderado del torero, José Cutiño, ha señalado por su parte a Efe que, dentro de la gravedad, su evolución transcurre de momento con "absoluta normalidad" y la buena noticia es que "no ha tenido fiebre", señal de que no hay infecciones.

Cutiño ha expresado su agradecimiento al equipo médico que ha atendido a "Paquirri" en Huesca y especialmente al doctor Enrique Crespo, con el que siempre estarán "en deuda", ha dicho, ya que le ha salvado la vida.

El deseo del torero, ha explicado, es estar en Zaragoza, donde seguirá unos días más, para que sea tratado por su "amigo", el doctor Val-Carreres, cuyas manos ya han tratado cornadas de extrema gravedad como la que sufrió Padilla en la cara en 2011, entre otras.

Francisco Rivera fue cogido mientras saludaba con el capote al segundo toro de su lote, de nombre "Traidor", de la ganadería de Albarreal, que le prendió por la zona abdominal