Raphaëlle Giordano: "Estar bien requiere un esfuerzo: no hay varita mágica"

Mujer feliz (Archivo)

sociedad

| 01.04.2017 - 19:00 h
REDACCIÓN

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La francesa Raphaëlle Giordano lleva meses ocupando las listas de los libros más vendidos de su país gracias a "Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una", una novela, de la que habla con Efe, con la que quiere ayudar a los lectores a encontrar la felicidad.

Pintora y "coach" en creatividad, bromea que es una "especie de animal híbrido" que ha tocado la buena tecla con esta suerte de fábula, que no quiere definir como una obra de autoayuda, sino como un texto con el que enseñar a los lectores a rehacer y volver a amar sus vidas.

A juzgar por el número de ejemplares vendidos sólo en Francia, más de 500.000, muchos son los que "quieren reconquistar sus vidas, salir del desaliento y la autocompasión".

Publicado en castellano por Grijalbo, el lector que se adentre por las páginas del libro descubrirá las peripecias de Camille, una parisina, prácticamente en la cuarentena, que, aunque no es desgraciada, tampoco se siente feliz en su día a día.

Por casualidad y tras un problema con su automóvil, se cruzará con Claude, un hombre ya maduro que se califica como un "rutinólogo profesional", que le propondrá una original terapia para volver a conectar con la ilusión y la felicidad.

Para Giordano, estar bien "requiere un esfuerzo diario, no hay una varita mágica: es como un entrenamiento de las neuronas".

Precisa que la base para empezar una nueva vida "no solo pasa por la cabeza" sino que también hay que trabajar el entorno en el que se vive y el cuerpo.

A su juicio, "comer bien, dormir bien, tener un buen entorno y, evidentemente, un pensamiento positivo son la base para pasar a atacar posteriormente grandes proyectos".

Asimismo, cree que todo pasa por la percepción que se tiene respecto a la vida. "Uno retoma el control de las riendas de su propia vida cuando entiende que lo exterior también nos condiciona, que todos podemos enfermar, estar mal de la misma manera, pero cambiando la percepción empezamos a encontrar el camino de la sabiduría".

La novelista defiende que la "toma de conciencia de todo lo que nos ocurre es clave para cambiar nuestros discursos internos, porque, al final, el cerebro cree lo que tú le cuentas. Si en vez de estar diciéndole todo el rato que eres fea, le dices que no estás tan mal y que eres buena persona, al final el cerebro creará nuevos caminos sinápticos, provocando cambios".

Estos cambios, para Giordano, "son lo que se acaban transmitiendo a los demás, porque lo que la gente percibe en el exterior es lo que hay en el interior de cada uno de nosotros".

Por otra parte, y por propia experiencia, resalta que, si una persona tiene un estado de ánimo positivo y sus valores más característicos son los de la amabilidad, el altruismo, la bondad o la alegría, eso "acaba atrayendo de los demás".

Sin embargo, deja claro que "estar bien con uno mismo" no es fácil y no obvia que "los cambios llevan tiempo".

A la vez, dice que no todo el mundo debe cambiar de vida, "no hay que cambiarlo todo, pero todos sí podemos hacer ajustes, aunque hay que salir de la zona de confort".

Otro secreto que desvela Giordano para este camino hacia la felicidad es que hay que "estar presente al 400 por cien en lo que se hace".

Preguntada sobre por qué cree que ha triunfado con esta obra, la escritora indica que la gente "ha sentido mi optimismo, mi sinceridad, porque es un libro sin efectos especiales, sin trampa ni cartón, no hay sexo, drogas o violencia, pero ha tocado la fibra de la gente, que se ha visto proyectada con la historia".

"He puesto palabras a algo que muchos vivimos, sentimos", concluye.