Quinta jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week

La lencería de Andrés Sardá y el estreno de Alvarno, protagonistas

sociedad

| 15.09.2014 - 15:06 h
REDACCIÓN

Quinta jornada de la Fashion Week Madrid con desfiles en una pasarela que nos propone cómo vestirnos para la próxima primavera verano. Hoy, con colecciones de Alvarno y Andrés Sardá.

Colorista, luminosa y sofisticada es la nueva colección de Álvaro Castejón y Arnaud Maillard, dúo creativo que da vida a Alvarno, firma que hoy ilumina la pasarela madrileña y recupera la denostada hombrera de la década de los 80 para implantar, en menos de siete minutos, moda en estado puro.

"Hay que arriesgar con el color, el color es vida", dice el diseñador Arnaud Maillard, que junto a Álvaro Castejón, deciden que la mujer se vista con tonos naranjas, azules y fresas la próxima temporada primavera-verano 2015.

El arte abstracto, la geometría en los patrones y la explosión de color son los códigos de su nueva colección, construida a base de formas estructuradas, inteligentes drapeados, precisos cortes y traviesas asimetrías que sobre encaje "dan este toque sexy que tanto busca la mujer; a la gente le gusta ir enseñando el cuerpo", explica Maillard.

Cada uno por su lado, este dúo creativo, que también hacen las prendas de pret-á-porter y alta costura para la firma parisina Azzaro, ha trabajado junto a Karl Lagerfeld, Oscar de la Renta y Alexander McQueen y Fendi, experiencia que les ha servido para mostrar sobre la pasarela prendas de día impecables, sofisticadas y de gran belleza, realzadas con bordados exquisitos.

En tan solo siete minutos y con la pasarela adornada con globos gigantes que cambiaban de color, Alvarno ha ofrecido un recital de costura, en el que la hombrera decorada con piedras y cristales es el denominador común.

"Hemos dado a la hombrera una utilidad decorativa, accesorio que se puede poner y quitar a capricho", apunta Castejón, que dice sentirse muy cómodo en la Mercedes-Benz FashionWeek.

Delimitados por el negro, azules, rojos y naranjas se superponen y propician efectos visuales en sedas estampadas, tejidos gaufré, cuero, ante y encaje, texturas que sirven para confeccionar minifaldas, vestidos cortos, chalecos y abrigos que se convierten en cazadoras, gracias a la versatilidad que ofrece una cremallera cosida en horizontal.

Sus afamadas camisas de algodón blanco con pechera plisada caminan junto a piezas maravillosas como un vestido de encaje negro, una "biker" de ante naranja o un abrigo, prendas salpicadas con una sutil y potente pedrería.

ANDRES SARDÁ

Antes, la firma Andrés Sardá se sube al avión rumbo a un peculiar concurso de misses, con una propuesta que reivindica "la belleza a todas las edades" y que da la vuelta al mundo a través de las puntadas de mimadas y lujosas prendas de lencería.

Encajes, tul, malla estampada o lana se confunden con la piel de las representantes de Haiti, Cuba, Japón o España en el particular concurso de Sardá, donde la reina no es la más bella, sino la que mejor ha sabido llevar el paso del tiempo, sin recurrir a las "artificiales" operaciones de estética, explica Nuria Sardá, directora creativa e hija del fundador del firma.

La elegida para ostentar la corona imaginaria del viaje recreado por Sardá ha sido una modelo de 69 años, exmiss España, del concurso celebrado en 1965, Alicia Borras, encargada de honor de cerrar el desfile.

Una paleta de alegres colores, blanco con rosa mexicano, azul "navy", rojo coral, salpicado por algún apunte de estampado animal y vegetal, han teñido una colección don detalles metalizados.