Los pediatras aconsejan a las madres lactantes evitar dietas hipocalóricas

Las dietas que aportan menos de 1.800 calorías al día pueden disminuir el volumen de leche

Un experto recomienda organizar la lactancia en el último mes de embarazo

Lactancia materna

sociedad

| 07.08.2016 - 13:56 h
REDACCIÓN

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Expertos del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría (AEP), en el marco de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, han aconsejado a las mujeres lactantes evitar aquellas dietas que aporten menos de 1.800 calorías al día, ya que pueden producir fatiga y disminuir el volumen de leche.

"El consumo calórico materno recomendado durante la lactancia es de 2.300-2.500 calorías al día para alimentar al hijo, y de 2.600-3000 calorías para la lactancia de gemelos", ha comentado la coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la AEP, Marta Díaz.

Y es que, tal y como ha explicado, durante la lactancia, las necesidades nutricionales de la madre son especiales y tiene que aumentar la ingesta de nutrientes, ya que, por ejemplo, la leche producida en los cuatro primeros meses de lactancia supone un cúmulo de energía equivalente al gasto energético total de la gestación.

En este sentido, para las madres que quieran perder peso más rápidamente, los pediatras han aconsejado comer cinco veces al día una dieta variada en la que se incluyan todos los alimentos; beber agua, leche y zumos en respuesta a la sed; evitar o reducir las bebidas con cafeína y alcohol; y realizar ejercicio físico.

LA LACTANCIA DISMINUYE EL RIESGO DE DIABETES

"En España se aconseja que las madres lactantes reciban un suplemento diario de yodo. Las madres vegetarianas deben tomar un suplemento de vitamina B12 durante toda la lactancia para asegurar un aporte adecuado al lactante, ya que el déficit de esta vitamina puede producir efectos neurológicos graves. Además, en el caso de las fumadoras, se ha observado que tienen necesidades aumentadas de vitamina C", ha comentado Díaz.

Asimismo, por sus beneficios, los pediatras han recordado que la lactancia es el mejor alimento para recién nacidos y lactantes puesto que, entre otros aspectos, reduce el número de infecciones gastrointestinales, otitis, infecciones respiratorias bajas severas, y minimiza las posibilidades de muerte súbita del lactante, al tiempo que se ha demostrado menor número de casos de obesidad, dermatitis atópica o asma en los niños que han recibido lactancia materna. Además, disminuye el riesgo de diabetes, cáncer de ovario y cáncer de mama en caso de la madre.

Finalmente, la AEP ha publicado una serie de consejos para mantener la lactancia materna en caso de que se hospitalice al niño. "La hospitalización de los bebés no deber interrumpir o ser impedimento para la lactancia materna. De hecho, lo ideal es seguir haciéndolo en el hospital, salvo que la situación clínica del pequeño lo desaconseje", ha señalado Díaz.

Por ello, los pediatras han recomendado que a la hora del ingreso los padres comenten con el personal sanitario el deseo de mantener la alimentación con leche materna. En estos casos, además de sus beneficios como alimento, la lactancia materna ha demostrado actuar contra el dolor tanto el provocado por la propia enfermedad como por los procedimientos tales como análisis o sondas. "Además, hay que tener en cuenta que estar en brazos de la madre ofrece al niño consuelo y calma", ha zanjado la doctora.

RECOMIENDAN ORGANIZAR LA LACTANCIA EN EL ÚLTIMO MES DE EMBARAZO

La lactancia es un momento clave para la madre y el bebé que debe prepararse en el último mes del embarazo, según recomienda el especialista de Ginecología y Medicina de la Reproducción en la unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Juan Ordás.

La alimentación del bebé es muy importante, pero también lo son los cuidados que tiene que tener la propia madre. Por ello, se recomienda que en el último mes del embarazo se fortalezca la piel del pezón y de la areola con soluciones de alcohol de romero al 10 por ciento y aumentar la hidratación y la elasticidad con cremas adecuadas.

Al comenzar la lactancia se debe lavar el pezón y la areola antes y después de dar de comer al bebé, con agua fría para retirar todos los restos de saliva del pequeño y los restos de leche. Además, hay que recordar que la saliva hace fermentar la leche y puede provocar la aparición de las grietas en el pezón.

Es recomendable usar sujetadores de algodón que no compriman las mamas y que sean cómodos. En el caso de que el pezón sea plano o invertido, se podrán emplear pezoneras para sacarlos si el niño por sí solo no lo hace.

Se desaconseja usar como método anticonceptivo la ausencia de menstruación durante la lactancia, ya que existe el riesgo de ovulaciones espontáneas antes de la primera menstruación, por lo que se recomienda el uso de anticonceptivos habituales. En este sentido, es recomendable seguir una terapia sólo de gestágenos durante esta etapa, en vez de anticonceptivos hormonales combinados de estrógenos y gestágenos.

En cuanto al peso adecuado del bebé, la recomendación es que hasta las seis semanas de edad el niño gane entre 20 y 30 gramos al día, aproximadamente, cifras que se ajustan en función del sexo y el peso del niño al nacer. Por otro lado, lo más normal es dar el pecho unas cuatro o cinco veces al día como mínimo e intentar vaciar totalmente el pecho, usando un extractor para completar el vaciado si el bebé no lo hace.

Asimismo, la leche extraída debe conservarse en bolsas o recipientes esterilizados, cerrados adecuadamente al vacío o sin aire y mantenidas en frigorífico entre cuatro y seis grados. En el momento de darle de comer al bebé, se aconseja calentar la leche al baño maría sin sobrepasar los 36 grados.

¿DAR SUPLEMENTOS AL BEBE?

Es recomendable dar a los menores de un año alimentados con leche materna un suplementos de 400 UI al día de vitamina D, según señala la Asociación Española de Pediatría. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome un litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Además, las madres que sean vegetarianas deberán tomar suplementos de vitamina B12.

Si el bebé tiene menos de seis meses y toma el pecho a demanda no necesita que se le suministre agua, ni siquiera en los meses de mucho calor. En cambio, si el niño tiene más de medio año y come otros alimentos después de las tomas de pecho, sí se le puede dar ocasionalmente agua.