Los obispos piden "esfuerzos" a la comunidad internacional para que se imponga la paz

Condenan "todo atentado terrorista", como el que se produjo este viernes en Mali

Gil Tamayo pide que no se asocie "refugiados y delincuentes"

"No podemos generalizar, por una minoría, atacar o poner en cuestión la fe sincera de tantos millones de personas"

sociedad

| 20.11.2015 - 14:33 h
REDACCIÓN

Los obispos españoles insistieron este viernes en reclamar a la comunidad internacional que tome medidas contra "la plaga que es el terrorismo" y trabaje para instaurar la paz en el mundo. También recalcaron que no se puede generalizar "por una minoría" y que Occidente debe ser coherente con la venta de armas que pueden acabar en manos de terroristas.

Así lo manifestó el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, en la rueda de prensa convocada con motivo a la Asamblea Plenaria que los obispos españoles han tenido esta semana en Madrid. Ante este sufrimiento que "por desgracia se ha puesto en un primer plano", "ojalá que la comunidad internacional haga esfuerzos para que al final se imponga la paz", aseveró.

El portavoz del Episcopado insistió en la condena de "todo atentado terrorista", como el que se produjo este viernes en Mali, y en que "nunca la imposición de ideas puede justificar la violencia". "Usar el nombre de Dios" para matar "es una perversión del hecho religioso", agregó.

Gil Tamayo también pidió que la "comprensión y solidaridad" de la sociedad occidental "abarque también" a las víctimas de la violencia que se produce en Oriente Medio y que no se deje de atender la crisis de los refugiados y a los inmigrantes.

"No podemos generalizar, por una minoría, atacar o poner en cuestión la fe sincera de tantos millones de personas. En esto tenemos que ser muy justos y muy delicados", pues, según él, los "dos grandes peligros para la paz" están en "el laicismo que quiere excluir el hecho religioso de la vida social pública" y en los fundamentalismos de "aquellos que exacerban la fe hasta el punto de querer imponerla a la fuerza". "No se puede matar en nombre de Dios", apostilló.

CONTENER AL DAESH

El portavoz de los obispos no quiso entrar en "asuntos de gran calado" como si el Vaticano debería dar el visto bueno a una intervención militar contra el Daesh. Aunque, a título personal, dijo que "hay que ser coherentes en todos los ámbitos. No podemos estar invocando la paz y al mismo tiempo permitiendo la venta de armas de venta masiva e indiscriminada que llegan a manos de quienes perturban el orden internacional y contra seres indefensos".

"Lógicamete hay principos que tendrán que estudiar", dijio refiriéndose al derecho de defensa, la injerencia humanitaria, el principio de legalidad según la ONU y el principio de proporcionalidad.

REFUGIADOS

Gil Tamayo también pidió que no se asocie "refugiados y delincuentes". "La figura de refugiado tiene un estatus jurídico, de defensa de los derechos humanos", recalcó, aunque existe una disparidad en el tratamiento que se les da en los distintos países de la UE que los obispos piden unificar.

"Es una conquista de los derechos humanos en la comunidad internacional y no podemos contagiarla con cuestiones delictivas", protestó, a la vez que pidió que la crisis de los refugiados no haga olvidar a los inmigrantes.