Localizan nuevos restos de cráneo de más de 400.000 años en Atapuerca

Trabajos en Atapuerca

sociedad

| 22.07.2015 - 13:10 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El equipo de investigación de Atapuerca ha localizado en la campaña de excavación de este verano, finalizada hoy después de cuarenta días, varios restos de cráneo de homínido hallados en la Sima de los Huesos y cuya antigüedad se estima, a falta de nuevas pruebas, en unos 430.000 años. Uno de los tres directores de las excavaciones, Juan Luis Arsuaga, ha explicado a los periodistas que parte de los fragmentos servirán para completar alguno de los diecisiete cráneos "que se están montando" con hallazgos de los últimos años en esa misma zona del yacimiento, aunque también han aparecido restos nuevos.

Ha destacado, en este sentido, la localización de un fragmento del frontal de un cráneo que a partir de ahora será sometido a estudios de laboratorio.

En la Sima de los Huesos, donde se excava de forma sistemática desde 1984, se han recuperado hasta ahora unos siete mil fósiles humanos de prácticamente todas las partes del esqueleto, que pertenecieron al menos a veintiocho individuos de ambos sexos y distintas edades.

En el balance de la campaña de este verano, en la que han participado cerca de doscientos investigadores, los tres directores de Atapuerca han destacado la inminente apertura de una nueva etapa en los yacimientos, cuya riqueza hace pensar en trabajo para "varias generaciones de científicos", ha afirmado otro de los directores, Eudald Carbonell.En su opinión, "esto acaba de empezar pese a llevar casi cuarenta años trabajando en Atapuerca", porque tras esta campaña se puede confirmar que "lo viejo continúa y además emerge lo nuevo".

Una de las principales novedades de cara al futuro será la apertura de trabajos en la Cueva de los Fantasmas, donde este año ya se han realizado prospecciones.

Aunque no se puede asegurar a qué antigüedad pertenecerán los restos que se localicen en la cueva, ha apuntado que en los tres metros en los que han realizado prospecciones este verano se puede hablar de unos 300.000 años de antigüedad y por debajo hay otros diez u once metros más de sedimentos.

Otro de los directores, José María Bermúdez de Castro, ha estimado que se tardará dos o tres años en llegar a realizar trabajos en extensión en la cueva, porque antes habrá que retirar una gran cantidad de sedimentos, lo que requerirá mucho trabajo y el apoyo de maquinaria pesada.

Bermúdez de Castro ha calculado que aún se tardará algo más, entre cinco y ocho años, en llegar al nivel TD-6 de Gran Dolina, otra zona de los yacimientos donde este verano se ha trabajado en niveles de entre 300.000 y 500.000 años de antigüedad.

En el TD-6 fue donde se localizaron en 1994 restos de varios individuos de hace 900.000 años que fueron catalogados como una nueva especie, el Homo Antecessor, solo descrita hasta ahora en Atapuerca.Los codirectores confían en que cuando lleguen a ese mismo nivel en toda su extensión, ya que los hallazgos se produjeron en una cata, se podrán encontrar muchos más fósiles que ayuden a describir mejor a esta especie de homínido.

Los trabajos en otra parte de este mismo yacimiento, en el TD-4, han permitido también confirmar la ocupación continua de la sierra de Atapuerca desde hace más de 1,2 millones de años hasta la actualidad.

Bermúdez de Castro ha explicado que en esta zona se han encontrado herramientas líticas que conforman la presencia de homínidos de en torno a un millón de años de antigüedad.

De esta manera se cubriría el hueco de 400.000 años que quedaba entre los restos hallados en la Sima del Elefante, de 1,2 millones de años de antigüedad, y el Homo Antecessor, entre los 800.000 y los 900.000.Los tres directores han coincidido con la consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Josefa García Cirac, en considerar a Atapuerca y las infraestructuras de su entorno como un ejemplo de concertación social entre cultura, ciencia y desarrollo.