La impresión en 3D se pone al servicio de la ingeniería civil

Impresión en 3D

sociedad

| 29.01.2017 - 19:52 h
REDACCIÓN

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Cualquier viandante que desconozca su historia diría que se trata de un puente tradicional, pero lo cierto es que el viaducto instalado hace unas semanas en Alcobendas es el primero peatonal del mundo construido con una impresora en tres dimensiones.

La impresión en 3D ha dado ya el salto a las instalaciones a gran escala y de ingeniería civil, al lograr infraestructuras como este puente de Alcobendas, el primero realizado con este método, sobre hormigón y según la base de las técnicas de arquitectura orgánica y biomimética.

Con una longitud de doce metros y una anchura de 1,75 (de la que es transitable 1,2 metros), su secreto radica en el diseño paramétrico, que permite optimizar la distribución del material y reducir la cantidad de residuos por el reciclaje que se realiza de la materia prima durante el proceso de fabricación.

La obra, instalada en el parque de Castilla-La Mancha, ha sido diseñada por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC), mientras que la parte técnica ha corrido a cargo de Acciona, que ha dispuesto de un equipo multidisciplinar y de arquitectos, ingenieros mecánicos y expertos en invenciones a gran escala en 3D.

Todos ellos han conjugado los últimos avances de esta tecnología que permite "imprimir" objetos mediante la producción aditiva, en la que se va creando una sucesión de capas que almacenan el material que se utilice en cada caso.

Puede parecer algo novedoso y pionero, pero lo cierto es que el mundo de la impresión en tres dimensiones lleva décadas avanzando y alcanzando pequeños logros hasta conseguir estas grandes hazañas.

En concreto, el origen de esta tecnología se remonta al año 1976, cuando se inventó la impresora de inyección de tinta.

Desde entonces, y gracias al perfeccionamiento de su técnica, se han construido coches, vasos sanguíneos, mandíbulas, oro de 14 kilates y plata de ley e, incluso, alimentos.

Sin embargo, la ingeniería civil construida en 3D era, hasta ahora, un campo virgen y, por ello, la edificación del puente ha sido compleja y ha conllevado alrededor de un año y medio de trabajo.

En ello ha influido también que, al tratarse de una obra pública, se debía cumplir con la normativa de la construcción y las regulaciones de seguridad.

Por su parte, desde el Ayuntamiento de Alcobendas han celebrado que la localidad haya sido la elegida para albergar la pasarela, lo que demuestra que "se apuesta por la ciudad" y que ésta "se mantiene a la cabeza de la innovación".

Así se lo ha explicado a Efe el concejal de Urbanismo y Obras, Ramón Cubián, quien ha considerado que la técnica aplicada en el puente ofrece "posibilidades inmensas" para el futuro, permitiendo construir de forma "mucho más ágil, minimizando residuos y reciclando muchas materias primas".

El también portavoz del Gobierno municipal ha asegurado que Alcobendas tiene previsto fomentar este tipo de tecnologías en sus próximos contratos, incluyendo en los pliegos de futuras obras, bien como condición o bien como puntuación favorable, la utilización de las impresiones en tres dimensiones.