Hallan fósiles de un tiburón caníbal que se comía a sus crías hace 300 millones de años

Un tiburón muy hambriento

sociedad

| 20.08.2016 - 18:49 h
REDACCIÓN

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Un grupo de científicos ha descubierto evidencias fósiles de que los tiburones adultos del género 'Orthacanthus' eran caníbales hace 300 millones de años porque se comían a sus bebés cuando otras fuentes de alimentos comenzaron a escasear.

En su estudio, publicado en la revista 'Palaentology', los investigadores han llegado a esta conclusión al analizar coprolitos fosilizados en forma de espiral hallados en la cuenca carbonífera de Minto, en la provincia de New Brunswick (este de Canadá) y primer lugar de América del Norte comenzó a extraerse carbón a comienzos del siglo XVII.

Esas heces fósiles fueron excretadas por 'Orthacanthus' porque este tiburón tenía un recto especial en forma de sacacorchos que facilita la identificación de la procedencia de los restos, los cuales tienen pequeños dientes de miembros jóvenes de esta especie, lo que confirma que esos animales se llegaron a alimentar de sus propios bebés, lo que se conoce como 'canibalismo filial'.

Los fósiles están datados hace 300 millones de años, cuando Europa y América del Norte estaban en el ecuador cubiertas de junglas, cuyos restos se compactan ahora en capas de carbón. Los depredadores superiores de aquellos 'bosques de carbón' no fueron los animales terrestres, sino enormes tiburones que cazaban en las aguas aceitosas de los pantanos costeros.

Aodhan à Gogáin, de la Facultad de Ciencias Naturales del Trinity College de Dublín, es uno de los autores del estudio. "El 'Orthacanthus' era un tiburón 'xenacanthus' de tres metros de largo con espina dorsal, un cuerpo parecido a la anguila y dientes tricúspides", apunta.

Añade que ya había evidencia científica de que esos animales antiguos se alimentaban de anfibios y otros peces, pero apunta que es la primera vez que se comprueba que "esos tiburones también se comieron a los jóvenes de su propia especie".

Mike Benton, de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y coautor del estudio, subraya que los paleontólogos no pueden observar las relaciones entre depredadores y presas como los zoólogos, por lo que tienen que emplear otros métodos para interpretar las cadenas alimentarias. "Uno de los métodos es sondear el contenido de coprolitos, como hemos hecho", añade.

"No sabemos por qué el 'Orthacanthus' recurrió a comer a sus propios jóvenes. Sin embargo, el Periodo Carbonífero era un momento en el que los peces marinos estaban empezando a colonizar pantanos de agua dulce en grandes números. Es posible que el 'Orthacanthus' utilizara las vías navegables como guarderías para criar a sus bebés, pero luego los consumían como alimento cuando empezaron a escasear otros recursos", sugiere Howard Falcon-Lang, otro de los autores de la investigación.