El tifón Fitow deja ya dos muertos y más de 750.000 de evacuados en China

(Archivo)

sociedad

| 07.10.2013 - 10:20 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El tifón Fitow ha tocado ya las costas chinas y se encuentra a la altura de la ciudad costera de Wenzhou, en la provincia oriental de Zhejiang, donde ha dejado al menos dos muertos y ha motivado la evacuación de más de 750.000 personas por alerta roja meteorológica en el sureste del país.

Solamente en Zhejiang fueron evacuadas más de 574.000 personas y otras 177.000 fueron desplazadas en la vecina provincia de Fujian a lugares seguros, precisó la agencia oficial china Xinhua.

Según el Centro Nacional de Meteorología, el tifón número 23 que azota el gigante asiático este año tocó tierra esta madrugada cerca de la ciudad de Fuding, cerca del límite de las provincias de Zhejiang y Fujian, con vientos de hasta 201 kilómetros por hora, aunque se espera que se debilite según avanza hacia el norte.

PRIMERAS VÍCTIMAS MORTALES

La agencia oficial Xinhua anunció las dos primeras víctimas mortales registradas por la entrada del tifón en el país, una de ellas identificada como un hombre de 55 años, llamado Ni Wenlin, que fue abatido por el viento desde lo alto de una colina costera cuando ayudaba a localizar un pesquero con el que se perdió el contacto.

El segundo también era un trabajador portuario, y según la Radio Nacional de China, solamente en Wenzhou, una de las principales ciudades comerciales del próspero este chino y origen de gran parte de la migración china hacia España, cerca de 1.200 casas se hundieron en los alrededores por los fuertes vientos.

La radio informó también de una primera víctima, aunque no precisó por ahora si se trataba de uno de los operarios portuarios o de alguien afectado por el derrumbe de las casas por los vientos, que tocaron tierra a 151 kilómetros por hora.

Algunas zonas de Zhejiang y de la vecina municipalidad de Shanghái tuvieron lluvias de hasta 29 centímetros cúbicos en las últimas horas, mientras que en Fujian, más al sureste, llegaron hasta los 16, recoge hoy el diario independiente "South China Morning Post".

Las autoridades decretaron ayer la alerta roja meteorológica ante la llegada del tifón y evacuaron a cientos de miles de personas en toda la zona.

Las fuertes lluvias también provocaron la suspensión de servicios ferroviarios como los de la red de alta velocidad que atraviesan las provincias de Zhejiang, Fujian y Jiangxi, mientras el aeropuerto de Wenzhou, uno de los principales de la zona, canceló al menos 27 vuelos sólo durante el domingo.

BARCOS LLAMADOS A PUERTO

En el mar todos los barcos chinos cercanos fueron llamados a puerto, con más de 35.000 en Zhejiang y otros 30.000 en Fujian, y se hicieron preparativos en la costa para afrontar un aumento de las mareas.

Según las autoridades meteorológicas chinas, no es habitual que un tifón llegue a tocar tierra en el sureste de China a principios de octubre, muy al final de la época de tifones.

El Fitow, que lleva el nombre de un flor natural de Micronesia, llega a China sólo dos semanas después de que el tifón Usagi azotara la región y dejase 25 muertos en el sureste del país.

El país vivió después las consecuencias del impacto de otro tifón, el Wutip, que pasó por China hace poco más de una semana, y que ha dejado al menos 10 muertos y más de 50 desaparecidos, según el último recuento de víctimas.

En su camino hacia el gigante asiático, el Fitow también tocó la isla japonesa de Okinawa, donde no dejó víctimas mortales, aunque paralizó el tráfico aéreo y provocó cortes en el suministro eléctrico.

En la isla de Taiwán, igualmente afectada por el mismo tifón, la Oficina Meteorológica Central está asimismo en alerta, y desde el domingo fueron cancelados 103 vuelos internacionales, otros 14 se vieron retrasados, mientras que 17 transbordadores entre Taiwán y sus islas colindantes se vieron también paralizados por el mal tiempo.